La metalúrgica Robert Bosch dejó en la calle a 140 trabajadores

Robert Bosch es una de las principales autopartistas del mundo. En su página web se anuncia que “alrededor de 280.000 empleados generaron en 2008 un volumen de negocios de 45.100 millones de euros en tecnología automotriz e industrial, bienes de consumo y tecnología de construcción”. A pesar de ello, los trabajadores de la filial argentina denuncian que la empresa efectuó en 2009 10.000 despidos en todo el mundo, como política de ajuste para paliar los efectos de la crisis internacional.

Buenos Aires – El lunes 21, la empresa Robert Bosch, fabricante de autopartes, de capitales alemanes, despidió a la totalidad de los trabajadores de la planta de la localidad bonaerense de San Martín. Entre ellos se encuentran 140 operarios metalúrgicos y 60 empleados jerárquicos.

Hace meses se venía anunciando el cierre de la planta. La empresa se había comprometido ante el Ministerio de Trabajo a no efectuar despidos ni suspensiones. Sin embargo, a pocos días de las festividades de fin de año, decretó el cese total de actividades.

Los trabajadores, nucleados en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), concurrieron el martes a una reunión en el Ministerio de Trabajo, en la cual la patronal manifestó que, habiendo pagado la totalidad de las indemnizaciones, la actividad en la planta había cesado, y también la relación con los empleados.

También se hicieron presentes representantes del grupo inversor brasileño que compraría la planta, quienes sostuvieron que tomarían al 85 % de los ex trabajadores de Bosch, comprendidos en el convenio 260/75 de los metalúrgico; dentro del 15% restante se encuentran todos los delegados.

Por otro lado, los representantes de los trabajadores sostienen que la flamante patronal aumentaría las horas de trabajo y disminuiría el salario. Esto implica que la fábrica seguiría produciendo, bajo peores condiciones de explotación, sin respeto de la antigüedad y con los representantes gremiales en la calle. De todos modos, a pesar de las declaraciones tanto de Robert Bosch como del grupo inversor, el futuro de la producción es incierto. Desde el fin de semana también circularon versiones que indicaban que Robert Bosch mudaría su producción local a Brasil.

Río Bravo, el grupo que se haría cargo de la fábrica, es conocido por desguazar empresas. Su presidente, Pablo Rojo, estuvo al frente del Banco Hipotecario en la década del ’90 y fue uno de los principales responsables de la privatización y liquidación de un banco que había sido público hasta entonces.

Gerardo Robbiano, delegado de la Comisión Interna, manifestó en el programa “Otras voces, otras propuestas” de Radio Gráfica, que la posición de los trabajadores seguirá siendo “defender todos los puestos de trabajo y las condiciones laborales”. Desde el lunes, la planta se encuentra ocupada por los trabajadores, en defensa de las fuentes de trabajo.

La multinacional autopartista Robert Bosch despidió el lunes a 140 trabajadores de la planta de San Martín. La empresa anunció el cese de actividades y el traspaso de acciones a un grupo inversor brasileño.