Recortes en Gran Bretaña: los trabajadores pagan la crisis del capitalismo

Por todo el mundo, son los trabajadores los que están pagando el precio de la crisis capitalista. En Gran Bretaña, salvar a los bancos del colapso ha costado un trillón de libras esterlinas y el gobierno ahora aspira a pagar el rescate bancario llevando a cabo brutales recortes en el gasto. Los ataques del gobierno Thatcher diezmaron muchas comunidades obreras pero los recortes previstos van mucho más allá de lo que Thatcher jamás soñó. A lo largo de los próximos 4 años, el gobierno intenta recortar el gasto público en un 25%.

Incluso el gobierno admite que esto conducirá a la pérdida de medio millón de empleos en los sectores públicos. Y puesto que la economía británica es tan dependiente del sector público, una vez más según las propias cifras de gobierno, habrá al menos otro medio millón de empleos que se perderán en el sector privado. Estas pérdidas de empleo se sentirán con mayor dureza en el corazón de las viejas zonas industriales de Gran Bretaña, lugares como Escocia, el Norte de Inglaterra y Gales, que fueron diezmados por el gobierno Thatcher.

En aquel entonces, el gobierno afirmaba que las nuevas industrias de alta tecnología proporcionarían los empleos perdidos en las industrias tradicionales, tales como la minería y la ingeniería pesada. Esto nunca ocurrió. En vez de ello, se crearon empleos en el sector público, y como resultado, hasta un 60% del empleo de las antiguas áreas industriales, está hoy día en el sector público. Si se permite al gobierno seguir a delante con sus recortes previstos, estas zonas se convertirán en terrenos baldíos industriales con desempleo masivo, junto con todos los problemas sociales asociados.

Algunos de los recortes más duros recaerán sobre los pobres, los parados y aquellos que no pueden trabajar debido a enfermedad. El gobierno, como parte de los recortes, va a sacar el hacha en un sistema británico del bienestar ya derrumbado. Tras meses de ataques retóricos hacia los “gorrones de ayudas”, el gobierno ha recortado las ayudas en 7 billones de libras anuales –además de los 11 billones anuales que recortó a primeros de este año.

Para los beneficiarios de prestaciones sociales y los que ya están en la pobreza, la vida va a ser mucho más dura. A los discapacitados y enfermos se les arrebatará dinero. El recorte de prestaciones sociales significa que 18 millones de hogares estarán como mínimo 1000 libras peor cada año. Los ataques en las ayudas para vivienda sacarán a muchos de sus hogares. Los trabajadores se verán forzados a trabajar más años para conseguir sus pensiones, y pagarán más contribuciones pero obtendrán menos cuando se jubilen.

Como parte de los recortes, el estado se está retirando de sectores enteros. Por ejemplo, en la educación superior, el gobierno intenta recortar el 40% de los fondos para universidades. El déficit se maquillará permitiendo a las universidades cobrar a los estudiantes cuotas de profesorado cada vez más altas. La crema de las universidades británicas, lugares como Oxford y Cambridge, ya están dominados por los hijos de las clases media y alta. Estas universidades podrán pedir matrículas cada vez más altas, reduciendo aún más el ya lastimosamente pequeño número de hijos de familias pobres que asisten a las principales universidades británicas.

La privatización de las universidades tendrá un profundo efecto sobre los trabajadores. El gobierno ya ha dejado claro que aquellas universidades que no puedan atraer suficientes estudiantes de pago para cubrir el recorte del 40% en sus subvenciones, obtendrán permiso para declararse en bancarrota con la pérdida de miles de empleos. En respuesta al recorte de las subvenciones del gobierno, las universidades de toda Gran Bretaña han empezado ya a recortar empleos con el objetivo de hacer descender los costes, mientras los salarios de los trabajadores de la universidad han sido congelados por segundo año consecutivo.

El gobierno también intenta recortar las subvenciones estatales a las autoridades locales en un 28%. En Gran Bretaña, las corporaciones locales proporcionan todo un rango de servicios públicos, desde escuelas hasta cuidado domiciliario para ancianos y enfermos mentales, pasando por la recogida de basuras y la limpieza viaria. En respuesta a los recortes en subvenciones, las corporaciones locales están recortando los servicios que proporcionan a los más vulnerables de la sociedad. Los empleos están siendo recortados y los salarios de aquellos trabajadores suficientemente afortunados como para mantener sus empleos, están siendo reducidos. Muchas corporaciones locales se han embarcado en otra ronda más de privatizaciones con, al menos, un gobierno local haciendo planes de privatizar todos sus servicios públicos.

No hace falta decir que los salvajes ataques a los trabajadores no se aplican a los ricos. Los gobiernos siguen derramando dinero en los bancos, una gran cantidad de este dinero termina mejorando la paga de los banqueros. Este año, los bancos supuestamente en bancarrota premiarán a sus altos ejecutivos con 7 billones de libras en bonos. El gobierno también intenta reducir el impuesto empresarial.

Vistos en conjunto, los recortes previstos por el gobierno en el gasto público, representan los mayores ataques a la clase obrera desde los años 20 del siglo pasado. Entonces, los recortes ayudaron a traer la depresión de los años 30 y hay muchos que argumentan que la escala de los recortes significará una recesión el ”doble de profunda” que conllevará aún más pérdidas de empleo.

Los próximos 4 años van a ser críticos para la clase obrera británica pero en este punto es dificil predecir cuanta resistencia organizada a los recortes habrá por parte de los trabajadores. La clase obrera británica aún no se ha recuperado de las derrotas infligidas por Thatcher y los masivos cambios económicos que han tenido lugar en Gran Bretaña durante los últimos 30 años. Los sindicatos reformistas pueden agrupar a unos 7 millones de trabajadores, pero son débiles y patéticos. Los sindicatos han hablado de organizar una huelga pero su única respuesta los recortes hasta el momento, ha sido organizar una manifestación nacional ¡¡¡en marzo del año próximo!!!.

Pero en las últimas semanas, ha habido señales de que los trabajadores no estarán preparados para esperar sentados a que los sindicatos reformistas traicionen a la clase obrera. Aunque aún a pequeña escala, ha habido numerosas manifestaciones por toda Gran Bretaña. También ha habido una campaña de base contra la compañía de móviles Vodaphone después de que se anunciara que la empresa no tendrá que pagar los más de 6 billones de libras que debe al gobierno. Es a través de actos tales de acción directa, como se derrotará a los recortes del gobierno, no a través de las manifestaciones pasivas organizadas por los sindicatos reformistas.

Solidarity Federation-IWA (SF-IWA)
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