1 de Mayo, jornada de lucha y de protesta

1mayo2016

1º de Mayo, contra los despidos, el ajuste y la represión.

Actualmente, y desde que en la sociedad se fue afianzando la conciliación de clases gracias al peronismo, el 1º de mayo es un feriado dominguero normal sin ningún tipo de contenido revolucionario ni combativo.
En cambio para nuestra organización, el 1º de mayo es una jornada de lucha y de protesta, no solo en este país, sino con los trabajadores del resto del mundo porque la solidaridad debe superar los odios nacionalistas que nos quieren inculcar desde que nacemos.
Motivos nos sobran para reivindicar este día y salir a la calle ya que la nueva administración estatal está aprovechando la herencia del kirchnerismo, ya sea con la quita de derechos en materia laboral o con el aumento de las disposiciones legales represivas para darle un marco juridico a las próximas represiones.
La enorme cantidad de despidos, suspensiones y trabajo en negro, tanto en el sector publico como privado y los aumentos de precios en transporte, servicios, comida, impuestos, etc, no son novedad ni descubrimiento, como tampoco lo es que intenten mantener los sueldos lo más bajo posible, para que solo podamos consumir lo justo que ellos necesitan. De hecho gran parte de las paritarias siguen abiertas y en la gran mayoría de las que se cerraron el aumento de sueldo apenas alcanzó para cubrir una parte de la última escalada inflacionaria, sin tener en cuenta la del año anterior ni la que vendrá.
Los sindicatos oficiales, peronistas y verticales, caminan de la mano con las patronales y el gobierno, pese al circo que aparentan por los medios de comunicación. A ninguno le interesa luchar contra los cientos de miles de despidos, ni mucho menos el bienestar integral de los trabajadores, sino simplemente seguir con sus negocios empresariales disfrazados de obreros.
Sin embargo la responsabilidad de modificar esta realidad es nuestra, de los trabajadores, ya que somos los que siempre pagamos los platos rotos de las constantes crisis económicas, siendo nuestro sueldo y condiciones de vida el “gasto” que ellos quieren disminuir.
Debemos construir un movimiento obrero que pueda pelear contra estos atropellos, que pueda evitar los despidos, donde prime la solidaridad y que no regale nuestra dignidad. Para eso necesitamos que esté basado en la generación de asambleas en los lugares de trabajo y con los compañeros del gremio, independientemente del Sindicato que por obligación legal nos represente. Debemos romper con el estancamiento y la pasividad y utilizar medidas de acción directa para conquistar nuestras reivindicaciones.
Ejemplo de esto es la conquista reciente de la Federación de Aceiteros, que logró el aumento del 38%, quebrando el techo salarial impuesto por los explotadores, y llegando al salario mínimo vital y móvil, es decir, un piso de $19.690 para la escala básica. Sabemos que las posibilidades de conseguir tamaño aumento es directamente proporcional al papel que juega su producción para la economía del país, pero si no fuera por las asambleas y la acción directa, no lo hubieran conseguido, y que esas reivindicaciones se puedan ampliar, depende de cuanto apostemos a extender y consolidar la solidaridad entre explotados.

Asambleas para decidir
Acción directa para ganar

Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital
F.O.R.A.-A.I.T