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post El laburante Nº17

Domingo, 18 de junio de 2017

Compañerxs, compartimos con uds un nuevo número de nuestro boletín gremial con notas de actualidad y opinión.

Lo pueden descargar clieckeando en el siguiente Link: junio 2017web

Salud

 

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post ¡Algún día tenemos que decir basta! UPCN y otra paritaria PRO-Patronal

Jueves, 1 de junio de 2017

Trabajadores del Estado nacional

 ¡Algún día tenemos que decir basta!

UPCN y otra paritaria PRO-Patronal

 

La situación es inaguantable. Los salarios de los trabajadores y trabajadoras estatales son de miseria, el año pasado perdimos más de 10 puntos porcentuales y este año, en lugar de pelear por la recuperación del salario, UPCN (Unión del Personal Civil de la Nación) firmó un acuerdo vergonzoso.

Igualmente, esto no sorprende a nadie. Se sabe en toda la administración pública que el sindicato mayoritario, UPCN, es un eterno oficialista. Sindicato entreguista, burocrático y nefasto como pocos, el gremio conducido desde hace décadas por Andrés Rodríguez no para de sumar acuerdos a la baja.

Veamos brevemente en qué consiste el acuerdo paritario:

  • Aumento del 20% en tres cuotas: 5% en junio, 5% en julio y 10% en agosto; más una cláusula gatillo en caso de que la inflación sea superior al 20%.
  • Un “premio” por presentismo y productividad. El presentismo se pagará cuatrimestralmente y, en caso de tener tres o más inasistencias justificadas en el mes u once o más inasistencias justificadas en el cuatrimestre, no se lo va a percibir. Además, el premio por presentismo es de $1.300 brutos por mes. ¡La productividad ni siquiera se sabe cómo se va a medir!

A simple vista resalta la estafa de este acuerdo. Para empezar, el aumento de junio es de sólo 5%. Y esto no es casual: el salario de junio impacta directamente en el aguinaldo, por eso nos otorgan esta suma irrisoria. Además, el aumento total no sólo no va a cubrir la inflación de 2017 sino que tampoco recupera lo perdido el año pasado: una verdadera tragedia para el bolsillo del laburante, que año a año ve cómo su salario real cae y cae… Y, por supuesto, el tema de la gigantesca precarización laboral, con los contratos basura a la cabeza, no se piensa solucionar.

Andrés Rodríguez, secretario general del sindicato UPCN, no dio declaraciones con respecto al acuerdo paritario. Sabe que nada de lo que diga puede justificar la entrega acordada con el gobierno macrista. UPCN, una vez más, es el mejor aliado que tiene la patronal para flexibilizar las condiciones de trabajo, bajar el salario y continuar con la precarización laboral reinante.

 

Un ataque al bolsillo y a la conciencia

Desde hace varias décadas, el trabajador estatal sufre una campaña de difamación que es muy bien aprovechada por los diferentes gobiernos -en su rol patronal-. Las permanentes paritarias a la baja, los niveles altísimos de precarización laboral, los despidos y los bajos salarios son, en parte, resultado de un discurso hegemónico que asocia al trabajador del Estado con el ausentismo y la baja productividad.

En este caso, el gobierno macrista montado sobre el discurso de “son todos ñoquis”, primero llevó adelante los despidos masivos de finales del 2015 y principios del 2016. Posteriormente, en la paritaria de 2016, los estatales perdimos más de 10 puntos del poder adquisitivo del salario. Y en 2017, además de que el salario real sigue cayendo, el gobierno nacional avanza sobre los derechos laborales de los trabajadores con el mismo pretexto de siempre: el ausentismo y la baja productividad. Decía el nefasto Ministro de Modernización Andrés Ibarra -que, no está demás recordarlo, colocó a su esposa en un alto puesto del Estado con un jugoso salario- en el mes de mayo: “Esta paritaria fue importante para la transformación y mejora del Estado que estamos construyendo y es que, por primera vez, ponemos sobre la mesa el presentismo por un lado, y la productividad por el otro” (http://www.telam.com.ar/notas/201705/190522-el-ministro-de-la-modernizacion-andres-ibarra-dijo-que-la-jerarquizacion-del-empleado-publico-es-el-objetivo-central.html). 

No hay mucho que agregar, los ajustadores seriales, los tipos que toda su existencia vivieron del trabajo ajeno, los que ponen a familiares en puestos jerárquicos del Estado -con gigantescos salarios-, pretenden vestirse de buenos samaritanos que quieren “jerarquizar el empleo público” (Andrés Ibarra dixit).

Lo que sucede es algo muy claro: el gobierno macrista pretende hacer recaer el peso de la crisis sobre los trabajadores y las trabajadoras. Y eso arranca por casa, es decir, el Estado que ellos administran. En lugar de reducir los salarios de los legisladores y de los altos puestos jerárquicos, en vez de gravar a los grandes capitalistas y a los bancos, los mega-empresarios devenidos funcionarios se ensañan contra el laburante. Y todo, insistimos, montado sobre un imaginario social construido durante décadas que estigmatiza al trabajador estatal. No es casual que justo ahora lancen el “premio” por presentismo y la productividad…

 

¿Y ATE dónde está?

Ya hemos dicho que UPCN entregó la paritaria y que es un sindicato absolutamente lamentable. Pero… ¿Y ATE? ¿Dónde está ATE? Jugando un papel derrotista, como siempre.

La Asociación de Trabajadores del Estado, por la cantidad de afiliados que tiene, podría desempeñar un papel de lucha real ante los constantes ataques patronales. Pero no, decide seguir posando para las cámaras con sus “arengas” públicas mientras por lo bajo llama a esperar y ver cómo se desarrollan los acontecimientos. En lugar de poner en pie asambleas masivas en todos los lugares de trabajo donde se discuta y acuerde un plan de lucha radicalizado, ATE se contenta con hacer asambleas meramente declamativas.

Daniel Catalano, secretario general de ATE Capital, no se cansa de vender humo. En la página de Internet del sindicato se puede leer que Catalano, en una multitudinaria asamblea en el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, “calificó como ‘vergonzosa’ la propuesta salarial y señaló que ‘nosotros de ninguna manera vamos a estar arrodillados a este Gobierno que se quiere cargar los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras. Nosotros no podemos aceptar el 20% en tres cuotas” (http://atecapital.org/noticia/253).  Con una verba pretendidamente rebelde piensa que puede engañar a los trabajadores y trabajadoras. El mismo burócrata que el año pasado invitó y recibió entre laureles a la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner -responsable directa de la enorme cantidad de contratos basura existentes- ¡ahora quiere vestirse de combativo!

En otras asambleas -como la realizada en la sede central del CONICET-, por el contrario, uno de los dirigentes más importantes de ATE-Capital exponía que “hay que construir consenso, y esperar hasta octubre, fecha en la que los trabajadores y trabajadoras estatales se van a dar cuenta de que el aumento era muy insuficiente y que el presentismo era un engaño”. Quizá crean que los trabajadores somos idiotas y no nos damos cuenta de sus jugarretas político-electorales. Justo hay que esperar hasta octubre… ¡momento en que hay elecciones nacionales y provinciales a legisladores! El momento es ahora, aprovechando el descontento y la indignación que hay en todos los lugares de trabajo, no dentro de cinco meses cuando el conflicto esté perdido.

 

Los estatales afiliados a la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital – FORA

Lamentablemente no tenemos una cantidad de afiliados suficiente como para ser actores protagónicos en esta pelea. Pero sí tenemos una conciencia revolucionaria de clase que nos lleva a agitar en los lugares donde estamos insertos. Y es así que participamos en las asambleas de nuestros organismos, agitando por un plan de lucha real, no por un “jornada de lucha” aislada como la del pasado 24 de mayo que sabemos que está condenada al fracaso.

Invitamos a los trabajadores y trabajadoras a que se acerquen a nuestra organización. Acá no tenemos dirigentes ni compromisos con ningún caudillo ni partido político. En la FORA nadie decide por el implicado/a, es el trabajador/a quien discute en asamblea, resuelve y actúa. En la FORA se pelea, en lo inmediato, por mejores condiciones laborales y por salarios más altos, pero también contra la burocracia sindical y por la destrucción del sistema capitalista.

 

¡Por un salario mínimo, vital y móvil de $26.600 y el pase a planta permanente de todos los trabajadores estatales precarizados!

 

Trabajadores estatales en la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital adherida a la Federación Obrera Regional Argentina

 


post Organización Obrera 68

Martes, 2 de mayo de 2017

En nuestros locales y en puestos de propaganda y de agitación puede adquirir Organización Obrera de mayo/junio 2017.

También dejamos el link de descarga virtual:

https://mega.nz/#!VIASWSza!aE5hq0WxL-uq31tOfSqa7Pg8cxMWgum5Ow7kNHPky_w

mayo junio 2017


post Organización Obrera 67

Martes, 2 de mayo de 2017

El periódico Organización Obrera de marzo/abril 2017 no salió impreso, sólo está disponible en versión digital.

Dejamos aquí el link para descargarlo:

https://mega.nz/#!AEA0mBhC!45f8QBt75DQE5IZ5mtg37SfTWMga8n5u8Eouhbm0quw

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post 1 de mayo de 2017: comunicado de la Federación Obrera Regional Argentina

Martes, 2 de mayo de 2017

Reproducimos el comunicado redactado por el Consejo Federal de la FORA y leído ayer (1/5/2017) en el acto público de la ciudad de Buenos Aires

Comunicado de la Federación Obrera Regional Argentina

1886 – 1° DE MAYO – 2017

2017. 131 años de la huelga por las 8 hs de trabajo en Chicago. Aquél movimiento iniciado en 1886 para reducir la jornada de trabajo sigue, con sus altibajos, presente hasta hoy día. Los hechos que sucedieron después, con la detención y asesinato de los 5 anarquistas, hicieron que se proclame al 1° de mayo como el día internacional de los trabajadores, día en que se protesta contra las injusticias del sistema capitalista y de su consecuente división en clases: explotadores y explotados.

Desde ese año, las organizaciones obreras fueron avanzando más y más en los derechos y reivindicaciones de los trabajadores y las trabajadoras. Los patrones y el estado, fueron cediendo y adecuando sus herramientas y armas con el objetivo de mantener sus ganancias y aumentarlas. De la represión más absoluta fueron variando hasta incluir a las organizaciones obreras en una mayor participación política y económica para desviar al movimiento de su primer objetivo: la derrota del sistema capitalista y su reemplazo por un sistema social justo en el que no haya explotación del hombre por el hombre.

Ya bien entrado el siglo XXI, la existencia de este sistema social y económico injusto que sigue manteniendo los privilegios de los ricos y de quienes los defienden con la ley y con la fuerza, nos siguen dando motivos para alzar nuestra voz de protesta. El año pasado hubo cerca de 200 mil despidos, entre trabajadores registrados y “en negro”, aumentando progresivamente la cifra del trabajo informal a un 33%. Se calcula que al día de hoy se produjeron 450 mil despidos desde que comenzó el gobierno de Cambiemos con Mauricio Macri a la cabeza. La inflación prevista para este año está cercana al 30 % y los salarios no paran de perder ante ese aumento del costo de vida. Los capitalistas nos siguen poniendo los costos en nuestros hombros aumentando los servicios esenciales como el transporte, la luz, el agua y el gas. Las patronales avanzan en condiciones más precarias de labor aprovechando el aumento de la desocupación como medio de presión para que aceptemos peores condiciones de trabajo y menor salario.

Ante esto, las burocracias sindicales van negociando a pérdida frente a las empresas y al no poder controlar del todo a las bases obreras que reclaman un plan de lucha contra esta situación, las patronales y el Estado se adelantan para poder reprimir y cortar con las protestas y los reclamos tanto en la calle como en los papeles. El dictamen de la corte suprema sobre el derecho a huelga, les dio el aval a las empresas y a la burocracia sindical para castigar las huelgas salvajes de los trabajadores; la puesta en práctica por primera vez del protocolo anti-piquete en la panamericana el 6 de abril durante la jornada de paro nacional convocada por la CGT, el inicio de causas judiciales a quienes se manifiestan y luchan por sus derechos, los acuerdos a la baja en convenios colectivos como el petrolero y el automotriz, muestran las intenciones y la clara alianza que existe entre el Estado, las patronales y los sindicatos burocráticos.

Se impone la necesidad de avanzar en la organización de los trabajadores para superar las barreras impuestas por la burocracia sindical y el Estado, quienes cortan la iniciativa obrera en busca de acotar el movimiento y acciones de protesta a un marco controlado y regulado que impida una verdadera defensa de nuestros derechos conquistados y recuperados con esfuerzo, ante el recorte brutal que ejecutan los capitalistas nacionales y multinacionales bajo la excusa de una crisis que sólo pudieron producir ellos.

Por todo esto, es que el 1° de mayo, tanto en Argentina como en el resto del mundo, permanece vigente y sigue siendo el día de protesta de los trabajadores. Día en que alzamos la voz contra la avanzada patronal y el recorte de derechos, contra la carestía de vida, la represión a nuestros reclamos y protestas y contra el ataque hacia nuestras herramientas de lucha, con la huelga a la cabeza.

Este 1° de mayo mantenemos el fuego encendido por los mártires de Chicago y decimos:

Contra la represión a los trabajadores que se organizan y luchan
Contra la precarización laboral y el ataque a nuestros derechos
Contra la burocracia sindical y el estado, que boicotean los reclamos obreros

¡VIVA LA HUELGA Y LA ACCIÓN DIRECTA!
¡VIVA LA LUCHA DE LOS TRABAJADORES!
¡POR LA LIBERTAD DE ASOCIACIÓN GREMIAL!
¡VIVA EL 1° DE MAYO!

Consejo Federal de la F.O.R.A.


post 1 de mayo de 2017: acto público en la ciudad de Buenos Aires

Miércoles, 26 de abril de 2017

1 de mayo, Día de Protesta Universal

Acto en Plaza Once, ciudad de Buenos Aires

Desde las 16 hs

¡Por la libre asociación de los trabajadores!C94gtyAW0AALDKH


post Próximas actividades públicas de la FORA Capital

Jueves, 13 de abril de 2017

Actividades en nuestro local de Coronel Salvadores 1200, ciudad de Buenos Aires

- Sábado 15 de abril a las 18 hs: “Mujer, sindicalismo y sociedad” (charla sobre sindicalismo y género)

- Sábado 22 de abril a las 17 hs: “Experiencias de ayer, para la organización de hoy” (Horacio Ricardo Silva presentará su libro “Trienio en rojo y negro” que fue escrito junto con Roberto Perdía. Con la participación del payador Wilson Saliwoncyk)

- Sábado 29 de abril a las 17 hs: “Precarización laboral y luchas gremiales en la actualidad” (charla en torno de la estabilidad y defensa de los puestos de trabajo)

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post Jalones de derrotas: balance de la ocupación obrera de AGR-Clarín

Jueves, 13 de abril de 2017

Cuando se cumplían 82 días de ocupación de la planta gráfica AGR-Clarín, los obreros fueron desalojados.

Decíamos el 1 de febrero que la Comisión Interna (C. I.) de AGR “no traiciona sino defiende los intereses de los trabajadores que representa”, y agregábamos: “La Sociedad de Resistencia de Oficios Varios de Capital adherida a la Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.) saluda a la Comisión Interna de AGR y a todos sus trabajadores y reivindica el método proletario sobre el que asienta su funcionamiento: la asamblea como ámbito de decisión y la acción directa para imponer las decisiones emanadas de la asamblea deliberativa y resolutiva, es decir, soberana”.

Desde el 16 de enero y hasta el 7 de abril, los trabajadores libertarios agrupados en la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital apoyamos los reclamos y cada una de las medidas adoptadas por los obreros de AGR. No sólo eso: también aportamos al fondo de lucha, dimos amplia difusión al conflicto y participamos de todas las acciones (piquetes, movilizaciones, etc.).

Reivindicamos la conciencia de clase de los trabajadores de AGR: la fiereza antipatronal fue demostrada durante todo el tiempo que duró la ocupación de fábrica. Sabemos lo difícil que es consensuar posiciones sin que se rompa esa formidable herramienta de lucha (y al mismo tiempo escuela de formación de conciencia de clase) que es la Asamblea. Por eso valoramos positivamente todas las iniciativas resueltas en Asamblea y que concretaron los obreros de AGR. De las acciones llevadas a cabo queremos reivindicar algunas en particular: la táctica del boicot, el haber puesto en funcionamiento la producción al publicar la revista “Viva las luchas obreras” y, sobre todo, la madre que parió todas las iniciativas y acciones proletarias: la ocupación de fábrica.

 

Vigencia de los primigenios métodos del proletariado

El boicot permite generar un daño directo a la patronal (que mermen sus ventas y en consecuencia sus ganancias) y al mismo tiempo compromete la participación de vastos sectores de la sociedad que, al “boicotear” determinados productos o servicios, se solidarizan con la lucha de los trabajadores que lanzan la medida. El boicot a los productos editoriales del Grupo Clarín por medio de la campaña “No Compre”, de acuerdo a los trabajadores de AGR, produjo una merma de ganancias de alrededor del 30% del diario Clarín de los domingos, cuya edición incluye la revista Viva que se imprimía en los talleres AGR.

La decisión de imprimir “Viva las luchas obreras” puso en práctica lo que los comunistas anárquicos afirmamos en nuestra propaganda ideológica: son los obreros quienes conocen su labor, quienes pueden materializar ideas y ponerlas en circulación, sin la mediación de la patronal que vive a expensas de nuestro esfuerzo físico e intelectual. Todos los medios de producción que intervienen en el proceso de producción de determinado producto (en este caso una revista porque es una planta gráfica) fueron puestos en funcionamiento no para generar ganancias al capitalista sino para beneficio de los productores, es decir, los trabajadores de AGR.

Por último, ocupar una fábrica es romper con toda la legalidad sobre la que se asienta la “legitimidad” burguesa. Toda ocupación de fábrica desafía los límites simbólicos y materiales del capitalismo: el derecho de propiedad es abolido de hecho. Descontando la huelga general revolucionaria, la ocupación de fábrica es la medida de lucha más radical del proletariado contra el Capital y el Estado: derecho de propiedad y relaciones de producción son cuestionados al mismo tiempo.

 

El principio del fin

En el comunicado público del 1 de febrero alertábamos “que la lucha de los trabajadores de AGR-Clarín podría quedar aislada si no es acompañada solidariamente por el conjunto de la clase obrera. Si el sindicato Federación Gráfica Bonaerense no estuviese dirigido por agentes de la conciliación de clases, ya debería haber lanzado una huelga general por tiempo indeterminado hasta lograr la reincorporación de todos los trabajadores despedidos por el Grupo Clarín. Esa medida posibilitaría también que los sindicatos de periodistas efectivizaran otra huelga general por tiempo indeterminado en solidaridad hasta lograr la reincorporación de los gráficos despedidos, además de sumar sus propias reivindicaciones (en el diario Clarín las condiciones de trabajo ya están flexibilizadas y recientemente decenas de trabajadores aceptaron el chantaje del ‘retiro voluntario’, por ejemplo). Y hay motivos de sobra para que el conjunto de los trabajadores se lance a la huelga indefinida, entre ellos que los despidos, la flexibilización laboral y la elevada inflación ahondan nuestra carestía de vida”.

El 25 de febrero volvimos a remarcar el rol burgués que ejercía no sólo el sindicato Federación Gráfica Bonaerense (FGB) sino el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (SIPREBA): “[FGB] sólo convocaron a un paro de 24 hs y movilizaron su aparato en dos ocasiones, la última el 22/2 donde al margen de la convocatoria de los obreros de AGR hicieron un acto propio. (…)  También es lamentable el papel del nuevo sindicato ‘combativo’ de los periodistas de la ciudad de Buenos Aires, el SIPREBA, que no sólo no llamó a una huelga por tiempo indefinido en solidaridad y para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de prensa sino que ni siquiera motorizó la huelga en la redacción del diario Clarín”. Además, volvíamos a advertir que la lucha de los obreros de AGR estaba siendo “aislada adrede” gracias a la acción del frente antiproletario conformado por el Capital (no sólo la patronal gráfica sino la de todos los medios de comunicación que garantizaron el llamado “cerco mediático”), el Estado (sobre todo por medio de los ministerios de Trabajo y de Seguridad) y los Sindicatos (no sólo la FGB). Y nuevamente hacíamos un llamado “a la Comisión Interna de AGR-Clarín y a todas las asociaciones gremiales (comisiones internas, cuerpos de delegados, corrientes sindicales) a organizar con urgencia un encuentro nacional de trabajadores combativos en la perspectiva de dotarnos de un plan de lucha decidido democráticamente por el conjunto de la clase obrera para derrotar a los capitalistas, a su Estado y a la burocracia sindical”.

Desgraciadamente, los trabajadores de AGR no apostaron a desnudar completamente el rol patronal ejercido por la burocracia sindical de la FGB. Los obreros de AGR no exigieron la solidaridad activa -esto es, “huelga por tiempo indefinido”- a los trabajadores de otros talleres gráficos del Grupo Clarín, del diario Clarín, y de las señales televisivas y radiales del multimedio de Magnetto y de Herrera de Noble. En cambio, la C. I. de AGR le suplicó una y otra vez a la FGB que motorice alguna medida de lucha y hasta llegó a ensalzar la decisión de la burocracia de dicho sindicato de convocar “después de décadas” a un miserable paro de 24 hs… En ningún momento criticaron a fondo el rol de la burocracia sindical de la FGB y no llamaron a fortalecer un polo antiburocrático por medio de un encuentro de trabajadores combativos como proponíamos desde la SROV Capital.

Al mismo tiempo, a medida que avanzaban los días y también la difusión del conflicto entre los trabajadores y la sociedad en su conjunto, la C. I., en vez de endurecer los planteos contra el frente único burgués conformado por el Capital, el Estado y la Burocracia Sindical y aumentar la efectividad de las acciones, éstas fueron cada vez más ineficaces y aquéllos cada vez más difusos y con menos espesor. Así, en vez de reiterar el bloqueo de la planta gráfica de la calle Zepita (que al Grupo Clarín le provocó un daño económico importante al no llegar los diarios a muchos puestos de venta de todo el país) y volver a cortar la Autopista 25 de Mayo (para seguir mostrando a la sociedad la existencia del conflicto y también generar molestias al conjunto de la burguesía), se sucedieron una serie de acciones de bajo impacto, como los conciertos (de música clásica, de tango, etc.) en la puerta de la gráfica ocupada.

La combinación de ambivalencia ante la burocracia de la FGB (exigirle tibias medidas con escasas críticas) y de auto-repliegue de las acciones (en Pompeya, no en autopistas y avenidas centrales) resultó decisiva para que el aislamiento dejase paso a la derrota. Es verdad que salieron “con la frente en alto” (textual de Pablo Viñas de la C. I.)… pero al fin derrotados.

 

Lo que vendrá

Una vez desalojados, los obreros de AGR anunciaron que acamparán en la puerta de la gráfica para reclamar por la reincorporación de los trabajadores despedidos. Hoy marcharon al Ministerio de Trabajo y las próximas acciones decididas por los trabajadores serán una nueva movilización por las calles de la ciudad de Buenos Aires y un “boicot a la Feria del Libro”. Además, “mandataron” a la FGB un paro activo nacional.

Desde la SROV Capital seguiremos acompañando las acciones decididas por el conjunto de los trabajadores de AGR. En este escenario de derrotas (como la que sufrieron los obreros de AGR), es fundamental seguir solidarizándonos entre explotados.

La clase obrera debe comprender que nuestro enemigo no sólo es la Patronal y el Estado: también es la Burocracia Sindical. La huelga y otras medidas de acción directas son nuestras armas para enfrentar a la Patronal y el Estado, de ahí la imperiosa necesidad de mantener la unidad de clase proletaria. ¿Y cómo enfrentamos a la Burocracia Sindical? Sin dudas, la lucha autónoma del proletariado suele quebrar la dictadura sindical, sobre todo en etapas de ascenso de la lucha de clases. Pero en situaciones adversas como la que estamos atravesando, donde la Patronal y el Estado imponen sus duras condiciones en complicidad con los sindicatos (acuerdo de flexibilización laboral de Vaca Muerta para los petroleros, limitación del alcance de la ley que regula a las ART que perjudica al conjunto de los trabajadores, esquema de suspensiones rotativas en la industria automotriz, sobrecarga de tareas por el mismo salario que está a la baja -gracias a la inflación- en el comercio, etc.) y donde el temor al desempleo paraliza la acción crítica de la clase obrera, el ardor del proletariado suele menguar. Por eso los trabajadores con conciencia de clase debemos aunar fuerzas: creemos que la convocatoria a un encuentro nacional de trabajadores combativos es perentoria. Al mismo tiempo debemos propagandizar la necesidad de derogar la ley de asociaciones sindicales, primer mojón hacia la conquista de la libertad de asociación gremial como existía en la región argentina antes de 1945.

 

¡Clase contra Clase!

¡Encuentro nacional de trabajadores combativos!

¡Derogación de la ley de asociaciones sindicales!

Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital

12/4/2017


post EL LABURANTE / Marzo-Abril de 2017

Viernes, 7 de abril de 2017

EL LABURANTE, boletín gremial de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital, está disponible en mesas de propaganda y en nuestro local

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post Organización Obrera 67 / Marzo-Abril de 2017

Viernes, 7 de abril de 2017

¡Lea y difunda la prensa de la F.O.R.A.!

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post Comunicado del Consejo Federal de la F.O.R.A. ante el paro general del 6 de abril de 2017

Viernes, 7 de abril de 2017

¡PARO ACTIVO CONTRA LA REPRESIÓN, LOS DESPIDOS Y EL AJUSTE!

Este 6 de abril se produce el primer paro nacional de la CGT reunificada al gobierno de Cambiemos. Una medida de fuerza utilizada para descomprimir la bronca acumulada que estalló ante sus narices el 7 de marzo pasado, cuando ante las dilaciones y discursos que esquivaban la fecha de un paro general, trabajadores presentes en la marcha tomaron el palco y al grito de traidores hicieron correr a los burócratas sindicales. Una medida de fuerza que llega muy tarde con todos los despidos, suspensiones y tarifazos que nos viene aplicando desde el primer día el gobierno de Mauricio Macri y sus secuaces empresarios. ¿Por qué ante la devaluación de principios de diciembre, que volvió a asestar otro golpe a las terminales electrónicas y de electrodomésticos, por ejemplo, la UOM no hizo nada? ¿Por qué ante los aumentos de tarifa de transporte (que no son ninguna novedad, ya que aún recibiendo subsidios por parte del Estado los empresarios aplicaron aumentos desde hace varios años atrás, a pesar del pésimo servicio brindado) la UTA no movió un dedo y hasta anunció junto a Dietrich dichas subas? ¿Por qué a pesar del cierre masivo de empresas por parte de la apertura de importaciones y los lock out patronales para imponer la precarización laboral, los sindicatos involucrados no activaron un plan de lucha consistente y apelaron a “tratar de convencer al gobierno de dar marcha atrás con la medida”, o como en el caso de PC Arts, aceptaron dos meses de suspensión para los trabajadores para que dos días después el gobierno diera el golpe final abriendo la cancha a la importación y los despidos?

¿Por qué ante los aumentos indiscriminados de luz, gas, agua y electricidad, se reclaman paritarias que no contemplan esos aumentos? ¿Por qué se permite los despidos y suspensiones masivos en las automotrices y autopartistas? Ni hablar de la militarización de las plantas industriales donde se producen estas cesantías ¿Por qué se los deja solos a los docentes en su lucha contra los ataques del Estado a la educación pública, a pesar de expresar apoyo hacia ésta? Ahora bien, ¿por qué ante un paro general muy reclamado y esperado por los trabajadores, llaman a quedarse en casa y no mostrar el descontento en la calle? ¿Por qué no llaman a hacer activo el paro?

Creemos que la respuesta es muy simple: PORQUE NO QUIEREN. No quieren jugar con fuego, ya que se pueden quemar con la bronca de los trabajadores. No quieren hacer peligrar sus negocios en base al lucro con el sudor y la sangre obrera. No quieren trabajadores organizados que hagan tambalear sus estructuras y privilegios sindicales (y mucho menos meterse con las ganancias empresariales). Y para esto, juegan con las herramientas de lucha propias de los trabajadores, aplicadas desde los inicios del movimiento obrero organizado y que sirvieron para obtener los derechos conquistados que nos van quitando día a día.

Ante todo esto, los trabajadores tenemos que recuperar nuestras herramientas de lucha y forjar nuevamente nuestra fuerza. Para que en jornadas como ésta, sobrepasemos a la burocracia sindical con sus medidas tibias y que no conducen a una solución concreta de nuestros problemas reales como laburantes. Pero también, y lo que es más importante, para que podamos romper esta dictadura sindical que nos ata al fracaso y nos condena a la pasividad y a la resignación cotidiana. Para poder formar organizaciones que nos sean útiles a la hora de luchar y seamos los trabajadores quienes decidimos cómo conseguimos nuestras reivindicaciones. Para que las huelgas generales sean verdaderas jornadas de lucha en pos de un objetivo en común.

Por todo esto, es que llamamos a hacer activo el paro, a marchar, a movilizarse, a hacer sentir la bronca y el descontento que reina en los lugares de trabajo.

¡Nos sobran motivos para parar, agitar y movilizar!

¡Paro activo para hacernos respetar!

Consejo Federal FORA

6/4/2017


post Sobre los sucesivos ataques a la F.O.R.A., a la SROV Capital y a sus activistas

Jueves, 6 de abril de 2017

El pasado 24 de marzo de 2017, aproximadamente a las 15:30 hs, un activista de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital (SROV) adherida a la Federación Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.) fue agredido por una mujer. En el marco de la movilización convocada por Encuentro, Verdad y Justicia a 41 años del último golpe militar de Estado, el activista estaba repartiendo volantes en la esquina de Rivadavia y Paraná donde estaba concentrada la columna de la F.O.R.A. cuando en fila india circulaba un grupo compuesto por aproximadamente siete jóvenes mujeres. Una de ellas, ubicada más o menos en el medio de la fila, murmuró “no acepto volantes de encubridores” y enseguida la joven que encabezaba la fila se volvió hacia nuestro camarada e intentando arrebatarle los materiales de difusión que llevaba consigo le gritó “encubridor, encubridor”. Frente a ello el compañero tomó con fuerza los volantes que repartía y le preguntó qué le pasaba, por qué lo calumniaba. Inmediatamente la joven reaccionó propinándole dos escupitajos seguidos: uno impactó en su rostro, otro en su remera. Ante la actitud desafiante de las jóvenes y frente a transeúntes atónitos que presenciaban la situación, nuestro compañero retrocedió cuatro pasos hasta donde estaba el conjunto de camaradas de la F.O.R.A. y comentó la situación con algunos afiliados de la SROV Capital.

 

No es la primera vez que personas afiliadas a la SROV Capital son atacadas, ya vienen acumulándose aisladas pero sucesivas agresiones. Sin embargo, a principios de 2017, luego de algunos debates en torno de estas situaciones -sobre todo una en particular acontecida a finales de 2016-, se decidió que apenas volviese a suceder este tipo de agresiones, redactaríamos y publicaríamos un comunicado para dar a conocer la verdad de los hechos.

 

La agresión inmediatamente anterior

                                                                                          

El primer fin de semana de diciembre de 2016, en el Parque Lezama de la ciudad de Buenos Aires, se desarrollaron unas “Jornadas anárquicas”. La SROV Capital fue invitada a participar por medio de una mesa de difusión de nuestras propuestas. Estábamos en ese marco de “camaradería libertaria” cuando un grupo de personas comenzó a insultar y a hostigar a un compañero y a una compañera (ésta acompañada de su hijo de 8 años de edad) afiliados a la SROV de Capital, acusándolos a ellos y a nuestra organización de “machistas” y “encubridores de abusadores”. Pese a la solidaridad recibida de parte de una amplia mayoría de camaradas allí presentes que no pertenecen a la F.O.R.A., para evitar seguir siendo agredidos por el grupo de personas referido, los compañeros decidieron irse de la plaza. Pero, no contentos con la agresión hacia esos dos camaradas y por lo tanto hacia la F.O.R.A., el grupo agresor inmediatamente acusó a la Biblioteca Popular José Ingenieros y a la agrupación Insumisas de ser encubridores y de pertenecer a la F.O.R.A., pese a que no hay ninguna relación orgánica entre la F.O.R.A., la Biblioteca José Ingenieros e Insumisas. Lo llamativo es que la misma persona que acaudillaba a la patota que a los gritos y de manera exaltada profería esas mentiras formó parte de Insumisas y de la F.O.R.A…. ¡y de estas organizaciones se alejó por voluntad propia vociferando difamaciones!

 

El origen de las difamaciones

 

La mencionada persona que en Parque Lezama guió al grupo de difamadores es una exafiliada a la SROV Capital. En enero de 2016, la entonces afiliada -junto con un grupo externo a la SROV- protagonizó una campaña de maledicencias contra nuestra organización gremial en general y hacia algunos activistas en particular. Según esta ahora exafiliada, a mediados de 2015 un afiliado había acosado a otra afiliada de la F.O.R.A. El incidente ocurrió no en una instancia orgánica de nuestra organización (asamblea, plenario, etc.) sino en una informal celebración donde también estaban presentes afiliados y afiliadas de la F.O.R.A. Varios meses después de esa informal celebración (es decir, en enero de 2016), la entonces afiliada se presentó en una asamblea con una declaración -firmada por ella y otras afiliadas- donde se describía cómo un afiliado (ahora expulsado) se había comportado violentamente y acosado a una afiliada. Ante la denuncia, la asamblea decidió tratar el tema en una próxima asamblea extraordinaria. Dicho y hecho: a las pocas semanas se trató orgánicamente la denuncia presentada por las camaradas. En esta asamblea extraordinaria, del grupo que presentó el documento surgieron posturas contrapuestas: mientras unas afiliadas pretendían “purgar la organización de cualquiera que tenga tintes machistas”, otras se oponían tajantemente a ese planteo proponiendo, en cambio, generar un espacio donde abordar la problemática. Luego de más de ocho horas de debate, se decidió no expulsar al afiliado denunciado y generar un espacio de reflexión en torno de cuestiones de género, coordinado por compañeras y compañeros de nuestra organización familiarizadas/dos con la problemática; de este espacio debía participar de manera obligatoria el trabajador denunciado y también se alentaba la participación de la mayor cantidad de compañeros y compañeras afiliados/das posible. No todos/as los/as afiliados/as quedaron conformes con esta resolución, sobre todo la joven que en diciembre de 2016 en Parque Lezama lideraría el ataque a la afiliada y al afiliado, quien en la asamblea extraordinaria amenazó con llamar… ¡a la policía!

 

Del referido espacio de reflexión no participaron la joven afiliada ni el afiliado acusado. Y en el transcurso de un brevísimo tiempo, la joven no sólo dejó de venir a las asambleas y se desafilió por propia voluntad de la organización sino que comenzó a fogonear difamaciones vía Internet y hostigamientos a compañeros y compañeras afiliados/das a la F.O.R.A. (e incluso a personas no afiliadas), entre ellos el referido ataque acontecido en diciembre de 2016 en Parque Lezama. Entre otros ataques, la joven habría estado detrás de las bombas de pintura que estallaron en la fachada de nuestro local del barrio de La Boca y que arruinaron el mural realizado hace unos años por un camarada italiano, además de publicar en Internet fotografías e información personal de compañeros/ras afiliados/das a nuestra organización junto con blasfemias varias, entre ellas que la F.O.R.A. encubría a un “abusador y golpeador” porque en nuestra federación hay “misóginos y burócratas”. Mientras esta joven fogoneaba esos ataques, la SROV Capital decidió no responder a ninguna agresión (ya sea física o verbal, en la vía pública o en el ciberespacio) porque aún considerábamos que los ataques quizás obedecían a pasajeras implosiones de ira.

 

Respecto del entonces afiliado denunciado por varias afiliadas, se le reiteró en distintas oportunidades que debía participar del espacio de reflexión alrededor de cuestiones de género, pero el trabajador no sólo no participó de ese espacio sino que por voluntad propia dejó de participar activamente de la organización; finalmente, semanas previas al ataque que sufrimos en diciembre de 2016 en Parque Lezama, el trabajador tuvo intención de volver a participar activamente de nuestra organización, por lo que fue informado de que debía presentarse ante la Asamblea, donde se hablaría de la denuncia en su contra: al no presentarse y reiterar en los hechos una vez más su falta de interés, la asamblea de trabajadores y trabajadoras afiliados/das a la SROV Capital decidió expulsarlo de la organización.

 

Tanto el trabajador expulsado por la SROV Capital como la activista que se autoexcluyó de nuestra organización, revelaron su incapacidad de abordar colectivamente y autónomamente los problemas suscitados por medio de mecanismos asamblearios propios de esta agrupación gremial de personas trabajadoras antiautoritarias, antiestatistas y anticapitalistas. No somos ingenuos ni autosuficientes, por eso no negamos que las presiones reformistas, autoritarias, paternalistas, machistas y otras -propias de la sociedad capitalista y a la vez patriarcalista en la que convivimos- se exteriorizan no sólo en manifestaciones/expresiones individuales de afiliados/das sino orgánicamente como organización. Así, al ser conscientes de ello, una vez planteada la denuncia de acoso, no desacreditamos la misma ni cuestionamos la credibilidad de las denunciantes y pusimos en funcionamiento un espacio de reflexión donde fueron invitados el trabajador denunciado, las trabajadoras que hicieron la denuncia y el conjunto de afiliados/das de la SROV Capital para dilucidar, reflexionar y llegar a conclusiones o soluciones de manera colectiva. Lamentablemente, ni uno ni otras (aunque sí varios/as otros/as afiliados/das) asistieron al mencionado espacio.

 

La joven y el grupo de personas que motorizan los ataques a la F.O.R.A. y a sus activistas demostraron con hechos que buscan perjudicar a nuestra organización, con el agravante de que utilizan métodos policiales propios del Estado, a saber: infamias, delaciones y ataques físicos.

 

Por el fin de las difamaciones y ataques

 

Hemos descripto someramente los ataques que padecimos durante casi todo el año 2016. La del 24 de marzo, es la primera agresión que sufrimos como organización en 2017. No vamos a tolerar que continúen los ataques sin reaccionar públicamente. Por eso decidimos dejar por escrito cómo se sucedieron los hechos para frenar esta ola de difamación.

 

La difamación es un perverso sistema de desacreditación que, como cualquier virus, se expande imperceptiblemente. Decimos “difamación” porque varias personas, ya sea reunidas o separadas pero lo suficientemente activas como para hacer circular una noticia apócrifa, atribuyen a una organización compuesta por decenas de personas una serie de mentiras con el fin de perjudicar nuestra reputación. La difamación toma otro cariz cuando se pasa a la agresión física. Difamaciones verbales y agresiones físicas pueden retroalimentar la escalada de violencia que venimos padeciendo. Este comunicado público pretende poner fin a las difamaciones y ataques contra nuestra sociedad de resistencia, contra nuestros afiliados y afiliadas y contra la F.O.R.A en su conjunto.

 

La F.O.R.A. está compuesta por agrupaciones gremiales de trabajadores y trabajadoras. A la F.O.R.A. puede afiliarse toda persona que no viva del trabajo ajeno ni esté empleada en una fuerza de seguridad, es decir, que no sea patrón ni policía. Por ende es probable que los métodos y ciertos aspectos de nuestra forma de organización -asamblearia, horizontal y federativa, que propicia la acción directa- les resulten llamativos a los trabajadores/as y activistas que no conocen exhaustivamente los principios antiautoritarios que practicamos. En consecuencia, es lógico que haya reticencias y hasta disidencias con respecto a planteos culturales que rompen con el sentido común establecido, y es por eso que constantemente los afiliados debemos abordarlos internamente para que la F.O.R.A. pueda abocarse a su actividad principal -la defensa gremial de los trabajadores/as- mientras paralelamente se van dando otros debates extragremiales en un marco de tolerancia y respeto.

 

Alertamos a la clase obrera y al movimiento libertario que estas sucesivas prácticas policíacas de baja intensidad parecen seguir al pie de la letra los once principios de la propaganda que el nazi Goebbels sintetizó como “miente, miente, que algo quedará”.

 

¡Salud y emancipación social!

 

Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital adherida a la F.O.R.A.

5/4/2017


post Contra el Capital, el Estado y la Burocracia Sindical… ¡Paro activo nacional!

Miércoles, 5 de abril de 2017

Ante el paro general convocado por la CGT

 

El próximo jueves 6 de abril habrá paro general de trabajadores en la región argentina. Después de más de un año de romance con el gobierno plutocrático de Cambiemos, la burocracia sindical peronista de la CGT convoca a esta primera huelga general.

Los trabajadores no olvidamos la hermosa postal del pasado 7 de marzo: luego de terminar el acto que había organizado, la cúpula de la CGT tuvo que huir de la multitud porque no había anunciado la fecha del prometido paro general.

Lo sucedido el 7 de marzo se explica por la desconfianza y hasta abierta hostilidad de los trabajadores y trabajadoras hacia ese nido de ratas llamado CGT que es cómplice de las políticas económicas y sociales del macrismo, gobierno que en un año de gestión generó miles de despidos, mayor precariedad laboral, 40% de inflación y una pérdida del poder adquisitivo del salario de más del 10%.

 

La CGT no quería concretar el paro, lo demoró hasta cuando pudo y una vez anunciado dijo “‘no es contra nadie’ sino ‘un desahogo de los trabajadores’ para ‘que el Gobierno reflexione’” (palabras del burócrata Carlos Acuña reproducidas en La Nación, 19/3/2017). En el mismo medio de comunicación, el burócrata sindical Acuña agregó que “desde el Gobierno tienen que dar la solución”, remarcó que la huelga se hará sin ningún acto central ni movilizaciones y agregó para que no quede ninguna duda sobre al carácter dominguero del paro: “nos quedamos todos en casa tomando mate”.

Hay que agradecerle a la burocracia sindical su brutal honestidad porque además nos permite desarrollar nuestras ideas, que son diametralmente opuestas a las suyas.

 

En primer lugar, desde la SROV Capital adherida a la F.O.R.A. estamos convencidos de que este paro -como cualquier otro- no es “contra nadie” sino contra el Capital y el Estado que salvaguarda los intereses de la burguesía en su conjunto. Toda huelga -más aún si es “general”- daña a la burguesía porque ésta deja de obtener ganancias durante el tiempo que dura el paro. Además, la paralización total de la producción demuestra que es la clase obrera quien produce todos los bienes y servicios, no la burguesía (incluida la “nacional” de las “pymes”) que vive del trabajo de los obreros. En este sentido hay que leer esta lamentación del empresario y presidente de la Nación Mauricio Macri: “el costo del paro para el país será de $ 15.000 millones” (La Nación, 4/4/2017).

 

En segundo lugar, desde la SROV Capital no confiamos -como sí confía la CGT- en que “el Gobierno reflexione”. Esta cantinela no es nueva: la CGT había llamado a movilizarse el 7 de marzo para que el Gobierno cumpla “el compromiso de no despedir ni suspender trabajadores” (La Nación, 3/2/2017). No es de extrañar el comportamiento de la CGT: en su ADN está la conciliación de clases. Por eso siempre apuesta a la “negociación”, al “acuerdo entre el Capital y el Trabajo”, como toda organización peronista de pura cepa. La CGT apuesta al diálogo porque si no, además, dejaría de usufructuar millones de pesos que el Estado capitalista le permite utilizar y que son esquilmados a la clase obrera: dinero de las obras sociales, del seguro de vida, etc. Ese es el acuerdo que tiene el Estado con la Burocracia Sindical: “yo te doy los 40.000 millones de pesos de las obras sociales que se acumularon en el Fondo Solidario de Redistribución pero vos mantené a raya a los obreros, que no se descontrolen”. Así dialogan entre sí empresarios y burócratas sindicales y de Estado, sin eufemismos, usando el crudo lenguaje de los negocios capitalistas. Gracias a ese tipo de conversaciones, el actual superintendente de servicios de salud del Ministerio de Salud de la Nación es un hombre de confianza de la burocracia sindical: Luis Alberto Scervino es la mano derecha de José Luis Lingeri, el casi eterno secretario general del sindicato de Obras Sanitarias. Precisamente Lingeri fue quien -junto con Gerardo “Batallón 601” Martínez- estuvo presente en el acto de Casa Rosada donde Macri les dijo “respeto, compañeros sindicalistas, su decisión de hacer un paro el día jueves, pero no la entiendo y no ayuda en nada a los trabajadores”, por eso los apuró con investigar “comportamientos mafiosos [presentes] en los sindicatos” (La Nación, 4/4/2017). Así, sin ninguna sutileza, el empresario le recordó a quienes también viven de la riqueza producida por los obreros que desde 1945 el acuerdo consuetudinario es que los empresarios y el Estado toleran a la Burocracia Sindical siempre y cuando ésta cumpla con su tarea, que es mantener sojuzgado y sin chistar al proletariado.

 

En tercer lugar, desde la SROV Capital creemos que el paro general tiene que ser activo. Es lógico que la burocracia sindical se quede “en casa tomando mate” y pida a los obreros que hagan lo mismo: quieren que el paro -pese al daño económico que producirá per se- sea lo más inofensivo posible, lo menos confrontativo que se pueda. Los trabajadores con conciencia de clase debemos aprovechar el paro para darle una lección no sólo al Capital y al Estado sino a la Burocracia Sindical: hay que demostrar en las calles que los trabajadores, además de estar “descontentos”, confiamos en nuestra capacidad para dar vuelta la tortilla. Por eso, este 6 de abril además de adherir al paro general convocado burocráticamente por la burocrática CGT, desde la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital vamos a participar de piquetes, movilizaciones y distintas acciones con sectores combativos del movimiento obrero para demostrar nuestro odio de clase hacia la burguesía, el Estado y toda la burocracia sindical, especialmente la de la CGT.

 

¡Clase contra Clase!

¡Paremos el 6 de abril!

¡Revirtamos el carácter dominguero del paro!

¡Movilicémonos y hagamos activo el paro nacional!

Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital (adherida a la F.O.R.A.)

5/4/2016


post Capital-Estado-Sindicatos: el frente antiobrero que enfrenta a los trabajadores de AGR-Clarín

Lunes, 27 de marzo de 2017

La ofensiva patronal del Grupo Clarín no sólo cuenta con el aval del Estado por medio de los ministerios de Trabajo y Seguridad (gendarmería y policía) y la solidaridad de la prensa capitalista que silencia el conflicto: la burocrática dirección del sindicato Federación Gráfica Bonaerense (FGB) completa el tridente antiproletario.

En efecto, sólo convocaron a un paro de 24 hs y movilizaron su aparato en dos ocasiones, la última el 22/2 donde al margen de la convocatoria de los obreros de AGR hicieron un acto propio. Si no fuese un sindicato patronal, la FGB debería haber convocado un paro por tiempo indeterminado no sólo en solidaridad con los trabajadores de AGR sino para frenar los despidos y la acelerada flexibilización laboral en todos los talleres gráficos que los burócratas sindicales avalan por acción u omisión. También es lamentable el papel del nuevo sindicato “combativo” de los periodistas de la ciudad de Buenos Aires, el SIPREBA, que no sólo no llamó a una huelga por tiempo indefinido en solidaridad y para mejorar las condiciones laborales de los trabajadores de prensa sino que ni siquiera motorizó la huelga en la redacción del diario Clarín.

Así, la lucha de los obreros de AGR está siendo aislada adrede. Se impone rodear de solidaridad el conflicto y enfrentar al frente burgués conformado por la patronal, el Estado y la burocracia sindical por medio de la acción autónoma del proletariado. En este sentido, desde la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital hacemos un llamado a la Comisión Interna de AGR-Clarín y a todas las asociaciones gremiales (comisiones internas, cuerpos de delegados, corrientes sindicales) a organizar con urgencia un encuentro nacional de trabajadores combativos en la perspectiva de dotarnos de un plan de lucha decidido democráticamente por el conjunto de la clase obrera para derrotar a los capitalistas, a su Estado y a la burocracia sindical.

¡Libertad de asociación para los trabajadores!

¡Fuera la burocracia y el Estado de los sindicatos!

¡Por un encuentro nacional de trabajadores combativos!

Fernando Rossoinero

Afiliado y activista de la SROV Capital

25/2/2017


post NO SÓLO MIENTE, TAMBIÉN EXPLOTA, PRECARIZA Y DESPIDE: LA GRAN PELEA DE LOS TRABAJADORES DE AGR-CLARÍN

Lunes, 27 de marzo de 2017

Desde mediados de enero un gran conflicto obrero sacude a la ciudad de Buenos Aires. Los trabajadores de AGR-Clarín, sus familias y todas las organizaciones que se solidarizan con ellos, se las ingenian no sólo para derrotar a la patronal sino para difundir un conflicto que sufre un cerco mediático gigantesco.

 

¿Qué es AGR?

Artes Gráficas Rioplatense (AGR) es la gráfica más importante que existe en el país y pertenece al multimedio Clarín. En este taller se imprimen decenas de revistas de venta masiva como Viva, Rumbos y Tiki-Tiki, además de catálogos comerciales y folletos, entre otros productos. En AGR el trabajo no sólo no escasea sino que abunda.

 

Cierra de la fábrica (lock out patronal) y represión

El 16 de enero a las seis de la mañana, cuando se disponían a entrar a trabajar, los obreros encontraron la fábrica cerrada: 380 familias quedaban en la calle por el lock out patronal del Grupo Clarín. Además, como era de esperar, ese día la planta estaba custodiada por un fuerte “operativo de seguridad”. El Capital necesita, en ocasiones, de las fuerzas represivas del Estado para poder garantizar sus maniobras fraudulentas contra los obreros: no fue la excepción esta vez. A medida que las noticias del cierre del taller y de la presencia policial se difundían, las familias de los trabajadores se acercaban a la fábrica. Entonces la policía reprimió y varios trabajadores fueron golpeados, intoxicados con gases lacrimógenos y heridos con balas de goma.i

 

Razones aducidas vs. verdaderas razones del cierre

El Grupo Clarín justificó el cierre de la planta argumentando una “crisis del sector”. Pero no fue lo único que arguyó. En la página web de AGR hay dos comunicados del 16 de enero. En ambos se enfatiza que “AGR ha iniciado un proceso de reestructuración de sus actividades, a partir de la profunda crisis que atraviesa el sector de las impresiones comerciales masivas”, y agrega: “Es de público conocimiento que el mercado de impresiones comerciales masivas está en crisis a nivel mundial por la adopción de las nuevas tecnologías, el cambio en las estrategias de marketing y las modificaciones en las conductas de los consumidores”.ii Hasta aquí, AGR esgrime la típica justificación dada por todas las empresas cuando cierran sus plantas. Pero a medida que se avanza en la lectura del comunicado se van expresando las verdaderas razones del lock out. Veamos.

AGR intentó infructuosamente, durante los últimos años, explorar caminos que permitieran atenuar los efectos de la caída en la impresión comercial masiva y preservar, aunque sea parcialmente, la sustentabilidad del taller de Pompeya. Pero lamentablemente el enorme desafío que implicaba este cambio en la industria (hoy orientada a la impresión segmentada, personalizada y distribuida) no fue acompañado por la comisión interna de delegados de ese establecimiento, que rechazó sistemáticamente todas las propuestas realizadas”, entre ellas “el rechazo total a un plan de retiros voluntarios [y] la negativa a que los operarios pudieran ser reasignados a un sector o máquina diferente.”iii

En definitiva: la empresa intentó flexibilizar las condiciones de trabajo de los obreros, ellos se resistieron (“no acompañaron”) y por eso la patronal decidió cerrar la planta y echar a todos sus empleados. Como el trabajo no escaseaba y las razones económicas aducidas eran falsas, la patronal buscaba quebrar la organización combativa de los trabajadores para luego flexibilizar (¡y en qué forma!) las condiciones de contratación laboral.

 

Toma de la fábrica, resistencia de los trabajadores y apoyo de diferentes organizaciones

Desde el 16 de enero los trabajadores emprendieron una resistencia que ya lleva un mes y medio. Primero ocuparon la fábrica, medida de acción directa que fue decidida en asamblea en el lugar de trabajo. Pero sabían que la patronal era fuertísima y que contaba con el guiño del gobierno macrista, por eso también convocaron a organizaciones gremiales, sociales y políticas a apoyar el conflicto. Así, el 22 de enero, los trabajadores de AGR-Clarín convocaron a un plenario obrero en las puertas de la fábrica para debatir y decidir los pasos a seguir. Ese plenario resolvió conformar un gran fondo de lucha, extender el acampe solidario en la puerta de la fábrica y desarrollar movilizaciones para instalar el conflicto en todo el país. Por cuestiones de espacio no podemos detallar las medidas tomadas en posteriores plenarios, sólo apuntaremos que también fueron masivos y que las acciones acordadas se llevaron a cabo.

 

Negocios son negocios: la complicidad del gobierno macrista con el Grupo Clarín

La relación entre el Grupo Clarín y el gobierno de Macri es íntima. El apoyo del multimedio facilitó a Macri llegar a la Presidencia de la Nación… ¡y la devolución de favores fue inmediata! A pocos días de asumir, el gobierno nacional derogó la Ley de Medios y con ella todos sus organismos reguladores, además de que el multimedio fue el principal beneficiario de la pauta oficial: en 2016 quedó muy por encima del resto de las empresas periodísticas al recibir $519.046.672.iv Asimismo, en el conflicto de AGR quedó nuevamente demostrada la complicidad que existe entre Clarín y el gobierno macrista. Estos más de 300 despidos no sólo son ilegítimos, también son ilegales. En efecto, como indicó el secretario general de la Comisión Interna Pablo Viñas, no se inició un procedimiento preventivo de crisis en el Ministerio de Trabajo ni hubo convocatoria de acreedores.v La situación es clarísima: el Ministerio de Trabajo de la Nación está mirando para otro lado mientras 380 familias quedan en la calle, beneficiando alevosamente al multimillonario Grupo Clarín. Queda así demostrada una vez más la complicidad entre el Estado y la burguesía contra la clase obrera.

 

Acompañemos a los trabajadores de AGR y aportemos al fondo de lucha

Los trabajadores y trabajadoras debemos apoyar a los obreros de AGR y a sus familias. Si ellos le tuercen el brazo a Clarín, ganamos todos los trabajadores. Este conflicto puede ser un punto de inflexión en la arremetida del empresariado y el Estado contra la clase obrera.

Por ello desde la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital adherida a la FORA apoyamos activamente el conflicto, participamos de todas las acciones emprendidas por los trabajadores de AGR, aportamos al fondo de lucha y seguiremos difundiendo el conflicto con todas nuestras fuerzas.

 

¡El conflicto se puede ganar!

¡Solidaridad y unidad para el triunfo de los trabajadores de AGR-Clarín!

 

Facundo

Afiliado a la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital

28/2/2017

i https://notas.org.ar/2017/01/16/grupo-clarin-cierra-artes-graficas-rioplatenses-despide-360-trabajadores/

ii http://www.agr.com.ar/ comunicado del 16/01/2017 a las 7 hs

iii Ídem

iv http://www.laprimerapiedra.com.ar/2017/01/despidos-clarin-mas-ingresos-menos-puestos-trabajo/

v https://www.youtube.com/watch?v=90gbmQ69XLM&t=170s

 


post Los trabajadores no tenemos patria

Domingo, 26 de marzo de 2017

El 30 de enero el Boletín Oficial publicó el decreto presidencial 70/2017 que modificó la Ley N° 25.871 sobre migraciones. La modificación estuvo precedida por una campaña xenófoba motorizada no sólo por el oficialismo sino por la oposición burguesa: “el Hospital Rivadavia está ocupado por ciudadanos paraguayos” y hay “sectores delictivos” compuestos por inmigrantes, había afirmado con anterioridad el peronista senador del bloque kirchnerista Miguel Pichetto (La Nación, 4/11/2016). “Que no se apoderen del pan nuestro de cada día con la importación de mano de obra clandestina” decía el sindicato peronista UOCRA en el invierno de 1993, en plena recesión menemista. Sobre todo en momentos -como el actual- de alto desempleo y profundo deterioro de las condiciones de vida, eslóganes trillados como el recién mencionado son utilizados por voceros de la Patronal para dividir a los trabajadores, por eso no es casual que la burguesía se empeñe en asociar la inmigración con el delito y la pobreza.

El fantasma de la Ley de Residencia

Cuando hacia 1880 se conformó el Estado argentino, la apropiación territorial que terminó configurando el país agroganadero exportador sobre el que se asienta el tipo de capitalismo aún vigente en Argentina estableció consigo una determinada política migratoria. En efecto, el latifundismo que concentró la riqueza en pocas manos puso en práctica sus primeras acciones migratorias: al integrar las economías regionales al mercado nacional de granero del mundo, los gauchos comenzaron a integrar la tropa regular del Ejército que mataba indígenas. Este primer ordenamiento migratorio del naciente Estado capitalista argentino construyó una identidad nacional que excluía al aborigen e incluía al gaucho de provincias al proyecto de Nación. La segunda política migratoria fue consecuencia de la pretensión de consolidar la naciente relación social capitalista: se necesitaban obras de infraestructura para comunicar esa vasta estancia pampeana que era la Argentina de 1880; y para hacer esas obras se necesitaba fuerza de trabajo que aún escaseaba: el fomento de la inmigración europea fue la solución.

Fue notable la expansión demográfica en general y de inmigrantes europeos en particular: si en 1869 (primer censo nacional) de casi 1.800.000 personas que habitaban la Argentina alrededor de 210.000 eran migrantes de ultramar (12,1% del total de habitantes), en 1895 había casi 4.000.000 de personas en todo el territorio y 1.000.000 de ellos provenían de Europa (25,2% del total de la población). Pero esos extranjeros se encontraron con condiciones económicas y sociales no creadas por ellos: desempleo, salarios bajos y jornadas laborales que no bajaban de 10 hs y llegaban hasta las 18 hs diarias. Gracias a la inmigración promocionada por la oligarquía argentina también llegaron las ideas socialistas y libertarias: en parte debido a los activistas anarquistas y marxistas provenientes de Europa, la organización de huelgas obreras -que eran producto de unas condiciones estructurales que la burguesía no pretendía mejorar- proliferaron desde 1885. Y con la acción directa no sólo mejoraron las condiciones laborales sino que surgieron agrupamientos gremiales más o menos estables, entre ellos la F.O.A. (fundada en 1901 y rebautizada F.O.R.A. en 1904). Ante el creciente clamor obrero, la burguesía comenzó a pedir mano dura: “ningún argentino es socialista, porque no hay en la República causas para el socialismo. (…) una ley de defensa del país contra aquel elemento perturbador, que faculte a los Poderes Públicos para embarcar a todo individuo convicto de la prédica mencionada contra el orden social, y devolverlos a sus países, matará la única simiente posible y allí terminará la lucha” (La Prensa, 11/11/1888). El objetivo era claro: se buscaba reprimir la acción gremial socialista y libertaria proporcionando el marco legal para la deportación (y la entrada y admisión) de obreros extranjeros que atentaran contra el “orden social”, al mismo tiempo que se exaltaba una identidad interclasista (la “nacionalidad argentina” donde convivirían en armonía burgueses y trabajadores nacidos en suelo argentino) antagónica de otra foránea y de clase (porque sus portadores eran obreros extranjeros marxistas o anarquistas) que pretendía “perturbar” la “organización social” nativa al enfrentar con sus reivindicaciones a la Patronal y al Estado. La Burguesía y su Estado tomaron nota y 14 años después del citado editorial se promulgó la ley de Residencia -y en 1910 la de Defensa Social- para aplacar la agitación obrera y apuntalar el orden burgués. La ley de Residencia estuvo vigente durante 56 años y fue aplicada con renovado rigor durante el gobierno del militar Perón: fueron decenas los obreros expulsados del país; además, la peronista Constitución Nacional de 1949, en su artículo 31, facultaba al Estado “para expulsar del país a los extranjeros”. El gobierno peronista también reforzó discursivamente el propósito de consolidar en los obreros una identidad “nacional” policlasista en oposición a una exclusiva identidad de clase obrera que interpelaba a los trabajadores sin importar su nacionalidad. Así, mientras Perón mencionaba constantemente el peligro de que resurgiera la “peste roja” que él desde el Estado combatía con singular ahínco, el secretario general de la C.G.T. José Espejo declaraba como “convencional constituyente” en 1949: “La posición de que los obreros, en sus luchas de reivindicación, deben colocarse en una actitud de intransigencia frente a los poderes del Estado, es una posición rebelde y destructiva. Nosotros, los obreros argentinos, colaboramos con nuestro gobierno para la estructuración de la patria común” (La Constitución Nacional de 1949. Una causa nacional, Luis Alberto Terroba).

Nueva ley, mismos propósitos

El decreto de necesidad y urgencia (DNU) 70/2017 sanciona un “Procedimiento Migratorio Especial Sumarísimo” para expulsar extranjeros. En consecuencia, estamos en presencia de una norma jurídica que atrasa 115 años: como la ley de Residencia, el DNU le otorga al Estado facultades para expulsar a cualquier persona extranjera que atente contra el “orden público”. La norma excluye expresamente la instancia de apelación de la persona extranjera y otorga al juez la potestad para expulsarla dentro de los tres días de iniciado el “procedimiento migratorio especial sumarísimo”.

Como la tristemente célebre ley de Residencia, la nueva modificación de la ley de Migración apunta contra la clase obrera y el conjunto de los desposeídos: manteros, prostitutas y dealers podrían llegar a ser deportados porque realizan “actividades ilícitas” (artículo 4 del DNU). Y aún más: la ley determina la expulsión de personas que hayan participado de “actos de terrorismo”. Recordemos que la “ley antiterrorista” (Ley 26734, impulsada y promulgada por el gobierno peronista de Cristina Fernández en 2011) castiga un “delito cometido con la finalidad de aterrorizar a la población u obligar a las autoridades públicas nacionales o gobiernos extranjeros o agentes de una organización internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”: que el propósito no es desbaratar a un grupo terrorista internacional vinculado al narcotráfico sino atacar la iniciativa autónoma de simples explotados y oprimidos quedó demostrado en febrero de 2012, cuando la ley fue estrenada contra activistas que bloqueaban Amaicha del Valle (Tucumán) en rechazo de la megaminería.

En síntesis: el decreto-ley apunta a disciplinar a cualquier trabajador extranjero, caso contrario podría ser deportado en virtud de actos “ilícitos” (narcomenudeo, venta callejera de mercaderías, etc.) o “terroristas” (autoorganización para lograr mejores condiciones de trabajo en el caso de los inmigrantes indocumentados -en los talleres textiles clandestinos de la ciudad de Buenos Aires, por caso-).

Los obreros no tenemos patria

La burguesía insiste con que los extranjeros de países limítrofes cada vez son más, que usufructúan los servicios de salud y educativos a expensas de los “argentinos”, que constituyen un grave problema de inseguridad porque manejan el narcotráfico ilegal y participan de redes de trata de personas. La realidad es muy distinta: en 20 años, la población extranjera total osciló entre el 4 y el 5% (entre 2,6 y 3,1% provenientes de países limítrofes), según los datos de los censos de 1991, 2001 y 2010. Si comparamos el 4,5% de población extranjera que había en 2010 con el 29,9% de 1914, comprobamos que la incidencia de los extranjeros en el porcentaje total de la población es menor que cien años atrás. ¿Los extranjeros le quitan vacantes a los niños argentinos en edad escolar? Según datos del Ministerio de Educación de la Nación (Dirección Nacional de Información y Evaluación de la Calidad Educativa) los niños y adolescentes extranjeros de todos los niveles de enseñanza hasta el superior no universitario ocupan el 1,3% de los bancos de las escuelas. ¿La mayoría de los presos son extranjeros? No: 6% del total de presos son extranjeros.

Queda demostrado que la nueva ley y las declaraciones de los agentes de la burguesía sólo apuntan a generar desconfianza entre los trabajadores, más allá del lugar de nacimiento que nos tocó en suerte. Los trabajadores nativos y extranjeros debemos asumir que sólo tenemos una única identidad y conciencia de clase. Unidos enfrentaremos al Estado que promueve prejuicios xenófobos.

Fernando Rossoinero

Activista de la SROV Capital

27/2/2017


post Comunicado de la F.O.R.A. a 41 años del último golpe militar de Estado

Viernes, 24 de marzo de 2017

FORA 41 años del golpe de Estado

 

 

AYER CON LAS ARMAS, HOY CON LAS URNAS
¡LOS PODEROSOS SIGUEN GOLPEANDO!

Los decretos de aniquilamiento de la subversión de 1975, la ley anti-terrorista, el proyecto “X” y el protocolo anti-piquetes, son los instrumentos de dominación desarrollados por los gobiernos como política estatal y para-estatal, para sostener la dictadura de las patronales y las multinacionales contra el pueblo. Este 24 de marzo nos encuentra nuevamente con los bolsillos ajustados y con el lobo saliendo de su falsa piel de cordero, hemos sido engañados con la “década ganada” y la “revolución de la alegría” actualmente.
El Estado es y será el brazo ejecutor tanto en dictadura como en democracia de la miseria que padecemos como pueblo productor de las riquezas sociales. Es un hecho y así fue al momento del golpe de Estado perpetrado por la burguesía, las fuerzas armadas y la iglesia, con el objetivo de implantar el terror entre los trabajadores. temer a organizarse, temer a protestar, temer a cuestionar, temer a solidarizarse. Con eso allanaron el terreno de los capitalistas para el aumento de sus ganancias y poder finalmente destruir a una clase obrera movilizada, organizada y combativa, que amenazaba al orden social de aquel momento y que era capaz de responder a los golpes que le asestaban las patronales y bandas para-policiales fascistas de la burocracia sindical que respondían a los sectores peronistas de ultra-derecha. Hoy estos mismos sectores son los que gobiernan por medio de las urnas, no nos debe parecer extraño que las mismas mafias de políticos y burócratas sindicales lo hagan en estos tiempos. Barra-bravas mandados a romper una ocupación de fabrica, policías interrumpiendo asambleas para amenazar e intimidar a los compañeros y compañeras docentes que están en huelga, son solo algunos ejemplos.
La continuidad del sistema de explotación es visible: la pobreza y explotación a los trabajadores y recursos naturales son inherentes a que los ricos sigan viviendo de nosotros y la manera de revertir esta situación es romper con los jefes sindicales, políticos y religiosos.
Los trabajadores y trabajadoras de la F.O.R.A. queremos detener esta maquinaria explotadora que no se va a detener por decisión propia, que solo nos mantiene en la miseria. Por esto, es que queremos hacer crecer el espíritu de rebelión en los lugares de trabajo y en los barrios; construyendo organizaciones horizontales, asamblearias y federalistas en los lugares donde estamos, impulsando la acción directa para torcerle el brazo a las patronales y a los gobiernos.

¡¡¡LA REPRESIÓN CONTINÚA, LA RESISTENCIA TAMBIÉN!!!

 

FEDERACIÓN OBRERA REGIONAL ARGENTINA

24/03/2017


post A 41 años del último golpe de Estado: comunicado de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital

Jueves, 23 de marzo de 2017

A 41 años del último golpe cívico-militar

¡LA REPRESIÓN CONTINÚA, LA RESISTENCIA TAMBIÉN!

 

Hace un tiempo que los medios masivos de comunicación están instalando en la opinión pública un discurso muy poderoso tendiente a culpabilizar a los trabajadores, jubilados, niños, mujeres, inmigrantes y cualquier sector que se organiza, resiste y protesta de ser los causantes de los problemas del país, justificando así la criminalización social para legitimar la represión policial.
Denigrar a los docentes y que la policía persiga a quienes adhieren al paro, amenazar a sindicatos combativos con quitarle las personerías gremiales, las represiones en las distintas manifestaciones, los grupos de tareas de policía civil y el proyecto de bajar la edad de imputabilidad no son algunos ejemplos aislados sino parte de un mismo plan de ajuste para avanzar en materia económica y social.
Sin mucho esfuerzo encontramos paralelismos entre estas estrategias actuales y las que utilizó la última dictadura militar para justificar la represión atroz que sufrió el pueblo trabajador hace 41 años. Y como tenemos buena memoria, no sólo comparamos las diversas estrategias de control, represión y ajuste económico de este gobierno con la última dictadura, sino también las que utilizaron los gobiernos y dictaduras anteriores (caso reciente el de los cargos de Milani y Berni en el Kirchnerato). Estas comparaciones no tienen como objetivo minimizar el genocidio que comenzó hace 41 años, sino ampliar el horizonte, y verlo como un proceso necesario para los gobernantes
con el fin de instaurar un modelo económico que de otra manera iban a tardar mucho más en imponerlo.
Nuestro repudio actual a la última junta militar no tiene la intención, solamente, de demonizar individualmente a sus ejecutores, sino de colocarlos de forma justa dentro del engranaje que necesitaba el Estado en ese momento para seguir reproduciendo el sistema. El mismo Videla dijo en su defensa que actuó para defender la razón de Estado, estando todo el “Proceso de Reorganización Nacional” archivado y documentado. Y esto es completamente lógico si entendemos al Estado como una institución garante y reproductora del sistema de explotación y opresión, dentro de la cual conviven guerras internas entre la burguesía para resolver cómo explotarnos, lo que da lugar a distintas formas de gobierno, construyendo distintas herramientas de control según la época. Y entendiendo esto no nos dejamos engañar con la polaridad antimacrista ni olvidamos las miserias que generó el gobierno anterior, sabiendo que para expandir la economía capitalista hoy necesitan un gobierno liberal y francamente represivo, y que para consolidar eso en la actualidad necesitan de un Estado que restituya la fe en la democracia luego de 2001, que desarme a las organizaciones sociales y que contenga y dilate el descontento popular.
Recordamos esta fecha no sólo para seguir desenmascarando el carácter terrorista per se del Estado en todas sus formas de gobierno, sino también para comprender cuáles eran los motivos por los cuales el Estado llegó a ese nivel represivo. ¿Qué tenía que frenar? ¿Generaron tremenda maquinaria represiva para acabar con una guerrilla que ya de por sí estaba en decadencia? ¿Utilizaron la teoría de los dos demonios, donde el Estado debía responder de forma violenta a la violencia que surgía del pueblo, sólo como una excusa para justificarse? ¿O realmente están convencidos, como nosotros, de que el Estado no admite que se le cuestione el monopolio de la violencia? Incluso si hilamos más profundo, viendo a quienes apuntaba la represión, llegamos a la conclusión de que su objetivo real era evitar que la organización obrera siga creciendo y se siga afianzando en los lugares de trabajo.
A partir de que las estructuras sindicales institucionalizadas -creadas con el objetivo de contener y canalizar el descontento social- son superadas por los órganos de expresión y decisión propios de los trabajadores, el miedo de los detentores del Poder de que les volquemos la balanza hacia nuestro lado iba en aumento. Lo que más temían era que los trabajadores vuelvan a construir una organización revolucionaria que no se arrodille, que no puedan comprarla y que
tenga como norte la emancipación social. Tenían miedo de que los trabajadores en el proceso de organización y radicalización vuelvan a comprender que el Estado no puede solucionar los problemas generados por el capitalismo y por el Estado mismo, y que la única solución es abolir el sistema de explotación y dominación. Hoy en día ese miedo no cambió. Tienen miedo de que los trabajadores decidamos en asambleas, tienen miedo de que salgamos a la calle y nos encontremos con nuestros hermanos y hermanas, tienen miedo de que no tengamos dirigentes para transar con ellos, le tienen miedo a la clase trabajadora organizada contra el Estado y el Capitalismo. Ese miedo se manifestó en forma de dictadura hace 41 años, y hoy las estrategias de control y la necesidad del mercado hacen que no sea conveniente esa forma de gobierno.
Hoy nos prefieren frente al televisor y la computadora dirigiendo nuestro odio a personajes efímeros. Hoy nos prefieren con el miedo al gatillo fácil, o a perder el trabajo, o directamente a no conseguir un trabajo, o buscando de la basura para comer, o drogados con cualquier cosa -que es también una forma de hacernos desaparecer-. Hoy nos prefieren votando y en silencio.
Cualquiera sea la forma de gobierno, el Estado va a buscar que los trabajadores sigamos enriqueciendo a unos pocos, y ya demostró sobradas veces que va a hacer lo que considere necesario para garantizarlo.
Los trabajadores y trabajadoras de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital, adherida a la F.O.R.A. queremos liquidar esta maquinaria explotadora que no se va a detener por decisión propia y que sólo nos mantiene en la miseria. Por esto es que queremos hacer crecer el espíritu de rebelión en los lugares de trabajo y en los barrios, que construimos organizaciones horizontales, asamblearias y federalistas en los lugares donde estamos y que impulsamos la acción directa para torcerle el brazo a las patronales y a los gobiernos.

Ayer y hoy, todo Estado es terrorista
Ayer y hoy, luchamos por la emancipación

 

Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital

22/3/2017


post La C.G.T. contra la clase obrera (una vez más)

Martes, 7 de marzo de 2017

Transcribimos la declaración de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital adherida a la F.O.R.A que difundimos hoy (7/3/2017) entre los trabajadores que asistieron a la movilización convocada por la C.G.T.

Ante las jornadas del 7 y 8 de marzo

 

¡No a la conciliación de clases!

¡Vivan las huelgas de trabajadores y trabajadoras!

¡Viva la acción directa!

 

La CGT anunció una movilización de los sindicatos de industria al Ministerio de Producción de la Nación para el 7 de marzo. Muchos trabajadores debaten si adherir o no a esta “medida de fuerza”. Es que si bien la mayoría de los obreros detesta a la burocracia de la CGT (ya sea por medio de la indiferencia o del verbalizado desprecio), aun así muchos consideran que manifestarse en las calles ayudará a golpear al gobierno plutocrático de Cambiemos o, al menos, expresar el descontento ante los despidos y la creciente aceleración de la carestía de vida. ¿Conviene movilizarse el 7 de marzo junto a la CGT?

 

La CGT contra la clase obrera

 

La burocracia sindical peronista que anida en la CGT llama a movilizarse para que el gobierno del empresario Mauricio Macri no incumpla las dos actas firmadas “en la mesa de diálogo, la del bono de $2000 y el compromiso de no despedir ni suspender trabajadores” (La Nación, 3/2/2017). A la movilización adhieren las otras dos centrales burocráticas: la CTA “Autónoma” (regenteada por Pablo Michelli) y “de los trabajadores” (acaudillada por Hugo Yasky). Además, la movilización es apoyada por la patronal: primero adhirió la Confederación General Empresaria de la República Argentina (“expresión de un numeroso grupo de cámaras pymes de todo el país”, según se definen en su página web) y más tarde el Partido Justicialista. Al cierre de este comunicado, también había adherido la multimillonaria expresidente Cristina Fernández de Kirchner.

¡La CGT chilla para que se cumpla “el compromiso de no despedir ni suspender trabajadores” cuando son los mismos empresarios que adhieren a la convocatoria los que despiden a mansalva! En consecuencia, la de la CGT no será una movilización de clase sino policlasista, donde la burocracia sindical pretende que la clase obrera se inmole una vez más en beneficio de una burguesía “nacional” (pequeñas y medianas empresas) supuestamente perjudicada por las políticas económicas del gobierno de Macri.

¿Es inhabitual este comportamiento de la burocracia sindical? No: desde su fundación en 1930 la CGT es una organización de esquiroles al servicio del Capital y el Estado que aceleró su comportamiento patronal cuando fue completamente estatalizada durante el gobierno de Juan Domingo Perón. Los trabajadores libertarios con conciencia revolucionaria de clase agrupados en la FORA sabemos desde hace más de 80 años que el enemigo en las fábricas y oficinas no sólo es la patronal sino la mismísima CGT. ¿Pruebas recientes? Veamos el rol patronal cumplido por algunos sindicatos industriales durante el gobierno de Cambiemos.

Antonio Caló (capo de la UOM), defendió el “entendimiento con la empresa” para que los 183 despedidos de Banghó “pasen a ser por 60 días suspendidos y cobren el 70 por ciento de sus salarios” porque “no vamos a tolerar más la apertura de las importaciones” (Mundo Gremial, 15/2/2017). No hace falta agregar aceite a ningún bulón para comprender que este burócrata sindical es vocero de la burguesía: no sólo defiende la rebaja salarial y la antesala de los despidos (¿qué es si no la “suspensión”?), también defiende la producción nacional, es decir, salvaguarda los intereses de los empresarios de pymes. Por otra parte, la burocracia del SMATA permitió el despido de 90 trabajadores de Mercedes Benz en diciembre y avaló el esquema de suspensiones rotativas para todo el personal de producción que desde abril del año pasado rige en Volkswagen. Todo esto se da en un contexto de ofensiva patronal y estatal contra el conjunto del proletariado: recordemos que la burocracia sindical acordó con el gobierno de Cambiemos limitar el alcance de la ley que regula a las ART para “terminar con la industria del juicio en relación con los accidentes de trabajo” y estaría de acuerdo en rebajar las contribuciones patronales para crear “nuevos empleos”. Además, el gobierno nacional blanqueó que está “trabajando en un paquete con la CGT” para implementar una “reforma laboral” (La Nación, 11/2/2017). Un paso importante hacia la reforma laboral lo dio el millonario Guillermo Pereyra (titular del sindicato petrolero de Neuquén, La Pampa y Río Negro), quien recientemente acordó flexibilizar las condiciones laborales de los trabajadores de Vaca Muerta. De esta manera, la burocracia sindical garantiza a la patronal y al Estado el disciplinamiento de la clase obrera por medio de la superexplotación laboral (“productividad” y “flexibilización de los convenios colectivos”).

Queda así demostrada la cínica impostura de la burocracia sindical, que llama a movilizarse “contra el gobierno de Macri” mientras la CGT y los gremios que la integran avalan decididamente la ofensiva antiobrera en curso. Patronal, Estado y Sindicatos de las CGT-CTAs conforman en la práctica un frente único burgués. Por todo lo dicho, invitamos a los trabajadores y trabajadoras que se movilizarán el 7 de marzo a revisar las posturas que exhiben los burócratas y los sindicatos entreguistas que dirigen y a asumir la iniciativa para reclamar y luchar sin esperar órdenes de la cúpula sindical. Esta marcha no será el primer paso de un plan de lucha, todo lo contrario: es una barrera que pretende contener la combatividad de sectores de la clase obrera; con algunos discursos “fuertes” una vez cada tanto, estos millonarios burócratas pretenden engañar al proletariado. Al mismo tiempo, debemos recuperar los métodos proletarios de la asamblea soberana como ámbito de debate y resolución en cada lugar de trabajo y de la acción directa para ganar las luchas.

 

Paro internacional de mujeres

 

El 8 de marzo la clase obrera conmemorará el día internacional de la mujer trabajadora. En consecuencia, para ese día de 2017 varias organizaciones de mujeres -a partir del llamamiento del colectivo Ni una menos- convocan a un “paro internacional de mujeres”. Esta iniciativa tiene un antecedente inmediatamente anterior: la jornada de lucha del 19 de octubre de 2016, cuando las mujeres se movilizaron masivamente detrás de las consignas “Nosotras paramos. Ni una menos. Vivas nos queremos”. En ese “paro de mujeres” se produjeron breves interrupciones de tareas en varios lugares de trabajo, pero la burguesía y su Estado no sufrieron daños económicos ni de ningún tipo. La iniciativa de entonces tuvo un sesgo de clase proletaria tan endeble que funcionarias del gobierno de Cambiemos no sólo se vistieron de estricto negro y se rodearon de empleadas estatales para la foto sino que asumieron un discurso ad hoc: “La violencia la frenamos entre todos. Hoy nos ponemos de pie. Por ellas. Por tod@s.”, escribió Carolina Stanley (ministra de Desarrollo Social de la Nación) en su cuenta de Twitter. Mujeres referentes de diferentes partidos políticos burgueses también se acoplaron el año pasado a la declamación demagógica, como Victoria Donda y Margarita Stolbizer. Nuevamente, este año adherirán funcionarias de la burguesía, como Pamela Calletti, ministra de Justicia y Derechos Humanos de Salta, provincia en la que desde la época de la hacienda colonial los terratenientes ejercitan el medieval derecho de pernada sobre los cuerpos femeninos.

Sabemos que la CGT y las CTAs nuevamente carnearán la huelga. Ya referimos que la CGT se movilizará el 7 de marzo. Ahora diremos que gremios estatales y de profesionales de la salud harán un paro nacional los días 6 y 7 de marzo. El objetivo de todos los sindicatos -sin excepción- es debilitar la lucha de las mujeres trabajadoras, de otra manera no se entiende cómo no llaman a movilizar -la CGT- y a parar -los gremios estatales y de la salud- el 8 de marzo. Lo expuesto reafirma nuestra caracterización de que los sindicatos estatalizados -dirigidos por hombres o por mujeres, da exactamente lo mismo- son estructuralmente irreformables, correa de transmisión de las ideas y prácticas burguesas en el movimiento obrero, funcionales a las políticas económicas de los gobiernos de turno.

Las trabajadoras y los trabajadores de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital invitamos a las obreras y obreros a fortalecer el carácter de clase del 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora. En nuestros lugares de trabajo impulsaremos asambleas para debatir y acompañaremos las iniciativas que de ellas surjan. También apoyamos a las mujeres que plantean luchar contra la opresión patriarcal desde una perspectiva de clase, anticapitalista. Al mismo tiempo, seguiremos batallando diariamente para destruir la relación social patriarcalista y capitalista en la que estamos insertos e instaurar una sociedad comunista anárquica donde varones y mujeres seremos personas libres e iguales.

 

Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital

1/3/2017

 


post Movilizaciones del 7 y 8 de marzo: comunicado de la SROV Capital

Jueves, 2 de marzo de 2017

Ante las jornadas del 7 y 8 de marzo

 

¡No a la conciliación de clases!

¡Vivan las huelgas de trabajadores y trabajadoras!

¡Viva la acción directa!

 

El 2 de febrero de este año, la CGT anunció una movilización de los sindicatos de industria al Ministerio de Producción de la Nación para el 7 de marzo. Desde entonces, en oficinas y fábricas donde compartimos la labor diaria, muchos trabajadores debaten si adherir o no a esta “medida de fuerza”. Es que si bien la mayoría de los obreros detesta a la burocracia de la CGT (ya sea por medio de la indiferencia o del verbalizado desprecio), aun así muchos consideran que manifestarse en las calles ayudará a golpear al gobierno plutocrático de Cambiemos o, al menos, expresar el descontento ante los despidos y la creciente aceleración de la carestía de vida.

La CGT contra la clase obrera

Pese a que no sólo durante todo el año pasado sino durante el mes de enero de 2017 los despidos de trabajadores fueron (y son) una triste y diaria noticia, la burocracia sindical peronista lanzó esta convocatoria con más de un mes de anticipación para que el gobierno del empresario Mauricio Macri no incumpla las dos actas firmadas “en la mesa de diálogo, la del bono de $2000 y el compromiso de no despedir ni suspender trabajadores” (La Nación, 3/2/2017). Por eso, además de anunciar el retiro de la mesa del “Diálogo y la Producción” en la que se sentaba junto con la Patronal y el Estado, convocaría a una “huelga general” a efectivizarse en algún momento de la segunda quincena de marzo. Enseguida, la medida suscitó la adhesión de las otras dos centrales burocráticas: la CTA “Autónoma” (regenteada por Pablo Michelli) y la “de los trabajadores” (acaudillada por Hugo Yasky). Y con el correr de los días llegó el apoyo de la patronal: el 14/2 fue el turno de la Confederación General Empresaria de la República Argentina (“expresión de un numeroso grupo de cámaras pymes de todo el país”, según se definen en su página web) y el 20/2 del Partido Justicialista. Al cierre de este comunicado, también había adherido la multimillonaria expresidente Cristina Fernández de Kirchner: “el 7 de marzo tienen que marchar todos y todas. La gente está muy mal. No llega a fin de mes. Siguen despidiendo obreros y cerrando fábricas” (Télam, 24/2/2017).

En consecuencia, la de la CGT no será una movilización de clase sino policlasista, donde la burocracia sindical pretende que la clase obrera se inmole una vez más en beneficio de la burguesía. Esta estrategia interclasista también es compartida por sus hermanas de casta burocrática: el 2/9/2016 las CTA realizaron una “marcha federal” junto a empresarios (adhirieron y “marcharon” la APYME, la Central de Entidades Empresarias Nacionales, Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino) y agrupaciones políticas burguesas peronistas o filoperonistas como La Cámpora, Nuevo Encuentro, Kolina, Movimiento Evita y MILES (es decir, ni más ni menos que con quienes nos precarizaron laboralmente y nos azotaron con la inflación que carcomió nuestros salarios reales durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández).

¿Son estos comportamientos de la burocracia sindical inhabituales? No: desde su fundación en 1930 la CGT es una organización de esquiroles al servicio del Capital y el Estado que aceleró su comportamiento patronal cuando fue completamente estatalizada durante el gobierno de Juan Domingo Perón. Los trabajadores libertarios con conciencia revolucionaria de clase agrupados en la FORA sabemos desde hace más de 80 años que el enemigo en las fábricas y oficinas no sólo es la patronal sino la mismísima CGT.

Mientras gritan por aquí, dialogan con la burguesía por allá

El 23/2/2017 el diario La Nación informaba que en el marco de la visita de Mauricio Macri al Reino de España, “ejecutivos de Mercedes Benz, VW, Peugeot, Toyota, Fiat, Honda, Afac y sindicalistas de Smata y la UOM, junto con el secretario de Industria, Martín Etchegoyen, estuvieron en la planta de Mercedes Benz en Vitoria, en el País Vasco, que cuenta con 5000 empleados. Además, los acompañó el economista y ex secretario de Industria, Dante Sica. (…) ‘Es impresionante la madurez de los sindicatos para entender la importancia de este proceso’, comentó Sica a LA NACION, en uno de los pasillos de la embajada argentina en Madrid, mientras más de un centenar de ejecutivos degustaban bocadillos, buen vino tinto y -por el templado invierno- helados. (…) Del lado de los sindicatos, el funcionario [Martín Etchegoyen] destacó la flexibilidad para adaptar el convenio colectivo, ‘porque entendieron que, con más producción, se generaron más empleos y eso requería de una modernización del convenio colectivo de trabajo’”.

¿Quiénes son Dante Sica y Martín Etchegoyen? El primero fue secretario de Industria durante el gobierno peronista de Eduardo Duhalde (2002-2003) y el segundo fue director ejecutivo de la Unión Industrial Argentina (2006-2015). ¿Quiénes son los burócratas sindicales del SMATA y de la UOM que los acompañaban? No sabemos, pero lo mismo da: la presencia de burócratas sindicales en la comitiva presidencial en España es la continuidad internacional de la política sindical de conciliación de clases que promueven en Argentina. Así, Antonio Caló (capo de la UOM), defendió el “entendimiento con la empresa” para que los 183 despedidos de Banghó “pasen a ser por 60 días suspendidos y cobren el 70 por ciento de sus salarios” porque “no vamos a tolerar más la apertura de las importaciones” (Mundo Gremial, 15/2/2017). No hace falta agregar aceite a ningún bulón para comprender que el burócrata sindical es vocero de la burguesía: no sólo defiende la rebaja salarial y la antesala de los despidos (¿qué es si no la “suspensión”?), también defiende la producción nacional, es decir, salvaguarda los intereses de los empresarios de pymes. Por otra parte, la burocracia del SMATA permitió el despido de 90 trabajadores de Mercedes Benz en diciembre y avaló el esquema de suspensiones rotativas para todo el personal de producción que desde abril del año pasado rige en Volkswagen. Todo esto se da en un contexto de ofensiva patronal y estatal contra el conjunto del proletariado: recordemos que la burocracia sindical acordó con el gobierno de Cambiemos limitar el alcance de la ley que regula a las ART para “terminar con la industria del juicio en relación con los accidentes de trabajo” y estaría de acuerdo en rebajar las contribuciones patronales para crear “nuevos empleos”. Además, el gobierno nacional blanqueó que está “trabajando en un paquete con la CGT” para implementar una “reforma laboral” (La Nación, 11/2/2017). Por eso la presencia de burócratas de la UOM y del SMATA en España, además del millonario Guillermo Pereyra (titular del sindicato petrolero de Neuquén, La Pampa y Río Negro que recientemente flexibilizó las condiciones laborales de los trabajadores de Vaca Muerta, quien además de vivir del trabajo ajeno como “sindicalista” parasita en el Congreso de la Nación como “senador nacional” del filoperonista Movimiento Popular Neuquino): estos sindicalistas garantizan a la patronal y al Estado el disciplinamiento de la clase obrera por medio de la superexplotación laboral (“productividad” y “flexibilización de los convenios colectivos”) y por eso Macri y Triaca los recompensó con este transatlántico viaje all inclusive. El mensaje es clarísimo: si los trabajadores no aceptan las nuevas flexibilizadas reglas de juego deberán resignarse a quedar desempleados.

Queda así demostrada la cínica impostura de la burocracia sindical, que llama a movilizarse “contra el gobierno de Macri” mientras la CGT y los gremios que la integran avalan decididamente la ofensiva antiobrera en curso. Patronal, Estado y Sindicatos de las CGT-CTAs conforman en la práctica un frente único burgués. Por todo lo dicho, invitamos a los trabajadores y trabajadoras que se movilizarán el 7 de marzo a revisar las posturas que exhiben los burócratas y los sindicatos entreguistas que dirigen y a asumir la iniciativa para reclamar y luchar sin esperar órdenes de la cúpula sindical. Esta marcha no será el primer paso de un plan de lucha, todo lo contrario: es una barrera que pretende contener la combatividad de sectores de la clase obrera; con algunos discursos “fuertes” una vez cada tanto, estos millonarios burócratas pretenden engañar al proletariado. Al mismo tiempo, debemos recuperar los métodos proletarios de la asamblea soberana como ámbito de debate y resolución en cada lugar de trabajo y de la acción directa para ganar las luchas.

Paro internacional de mujeres

El 8 de marzo la clase obrera conmemorará el día internacional de la mujer trabajadora. En consecuencia, para ese día de 2017 varias organizaciones de mujeres -a partir del llamamiento del colectivo Ni una menos- convocan a un “paro internacional de mujeres”. La convocatoria -que también se hará en otros países- es por demás amplia e imprecisa, a juzgar por los diferentes pliegos de reivindicaciones que se conocen públicamente. El antecedente inmediato es la jornada de lucha del 19 de octubre de 2016, cuando las mujeres se movilizaron masivamente detrás de las consignas “Nosotras paramos. Ni una menos. Vivas nos queremos”. En ese “paro de mujeres” se produjeron breves interrupciones de tareas en varios lugares de trabajo, pero la burguesía y su Estado no sufrieron daños económicos ni de ningún tipo. La iniciativa de entonces tuvo un sesgo de clase proletaria tan endeble que funcionarias del gobierno de Cambiemos no sólo se vistieron de estricto negro y se rodearon de empleadas estatales para la foto sino que asumieron un discurso ad hoc: “La violencia la frenamos entre todos. Hoy nos ponemos de pie. Por ellas. Por tod@s.”, escribió Carolina Stanley (ministra de Desarrollo Social de la Nación) en su cuenta de Twitter. Mujeres referentes de diferentes partidos políticos burgueses también se acoplaron el año pasado a la declamación demagógica, como Victoria Donda y Margarita Stolbizer. Nuevamente, este año adherirán funcionarias de la burguesía, como Pamela Calletti, ministra de Justicia y Derechos Humanos de Salta, provincia en la que desde la época de la hacienda colonial los terratenientes ejercitan el medieval derecho de pernada sobre los cuerpos femeninos.

Sabemos que la CGT y las CTAs nuevamente carnearán la huelga. Ya referimos que la CGT se movilizará el 7 de marzo. Ahora diremos que gremios estatales y de profesionales de la salud harán un paro nacional los días 6 y 7 de marzo. El objetivo de todos los sindicatos -sin excepción- es debilitar la lucha de las mujeres trabajadoras, de otra manera no se entiende cómo no llaman a movilizar -la CGT- y a parar -los gremios estatales y de la salud- el 8 de marzo. Lo expuesto reafirma nuestra caracterización de que los sindicatos estatalizados -dirigidos por hombres o por mujeres, da exactamente lo mismo- son estructuralmente irreformables, correa de transmisión de las ideas y prácticas burguesas en el movimiento obrero, funcionales a las políticas económicas de los gobiernos de turno.

Las trabajadoras y los trabajadores de la Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital invitamos a las obreras y obreros a fortalecer el carácter de clase del 8 de marzo, día internacional de la mujer trabajadora. En nuestros lugares de trabajo impulsaremos asambleas para debatir y acompañaremos las iniciativas que de ellas surjan. También apoyamos a las mujeres que plantean luchar contra la opresión patriarcal desde una perspectiva de clase, anticapitalista. Al mismo tiempo, seguiremos batallando diariamente para destruir la relación social patriarcalista y capitalista en la que estamos insertos e instaurar una sociedad comunista anárquica donde varones y mujeres seremos personas libres e iguales.

 

Sociedad de Resistencia de Oficios Varios Capital

1/3/2017