Organización Obrera (F.O.R.A.)

post Organización Obrera N°75

lunes, 23 de julio de 2018

Compañerxs:

Compartimos el último número de “Organización Obrera”, periódico de la Federación Obrera Regional Argentina -FORA-

Salud y emancipación social

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post Recuperando el federalismo para la Organización Obrera: Parte 1

domingo, 3 de junio de 2018
“La sociedad del privilegio cuenta con poderosos medios para defenderse; y así como el patrón se ríe de las reclamaciones individuales, del mismo modo la fuerza patronal no teme la acción de una corporación obrera aislada. Contra una caja obrera hay cien cajas; contra los obreros de una localidad, hay los obreros de cien localidades; contra las energías de una agrupación hay cien policías, mil soldados, un ejército.”
Pellicer Paraire, extracto de “Sistema Federativo” publicado en “La Protesta Humana” – 15/12/1900
El Modelo Sindical Argentino viene marcando la cancha hace varias décadas, definiendo las pautas de una determinada forma de organización gremial para la clase trabajadora, marcando los limites bajo los cuales los trabajadores y trabajadoras tenemos que desenvolvernos para ser parte de la vida sindical del país.
Este desenvolvimiento está orientado básicamente a que no participemos activamente del sindicato, sino a que sus dirigentes resuelvan y decidan por nosotros en consonancia con el gobierno y las patronales. Para afirmar esto no es necesario tener un doctorado en legislación laboral, ya que cualquier trabajador que haya querido modificar las condiciones laborales desde una cuestión colectiva, sin limitarse al Secretario General del Sindicato, fue ninguneado y apaciguado, sino despedido.
¿Cuántos de nosotros quisimos elegir nuevo delegados, ya que los que estaban eran simplemente comunicadores de las decisiones que tomaba la dirigencia del Sindicato? ¿Cuántas de nosotras quisimos sacar a la burocracia sindical en una supuesta e ingenua transparencia? ¿Cuántos de nosotros conocemos experiencias donde para ser escuchados tuvimos que desobedecer al sindicato recurriendo a métodos que nos aseguraban que iban a perjudicarnos, y en cambio, terminaron siendo beneficiosos para nuestro reclamo? ¿Cuántas de nosotras fuimos verdugueadas por un gerente, o despedidas por simplemente ir al Sindicato a averiguar ciertas normativas laborales, o denunciar las condiciones en las que se trabaja? Insistimos: no hay que tener un doctorado para darnos cuenta que la vida sindical del país está organizada para que los trabajadores y trabajadoras no intentemos modificar nada, sino es por los canales oficiales que casi nunca nos dejan conformes. Con un poco de lectura e interés nos damos cuenta que la verticalidad y el centralismo del Modelo Sindical Argentino no es casual sino que responde a intereses económicos opuestos a los de la clase trabajadora. Entendemos que las burocracias sindicales están para canalizar nuestro descontento y guiarlo hacia vías conciliadoras en pos de la tranquilidad de las patronales y el gobierno de turno. Ese es el objetivo del Modelo Sindical Argentino, creado y reforzado durante los últimos 70 años y formalizado en la Ley de Asociaciones Sindicales.
No obstante, tendríamos una visión muy estrecha y reduccionista si creyéramos que todo el problema se resolvería derogando esa ley, y seriamos irresponsables y mentirosos si llamáramos a “vaciar los sindicatos” sin una Organización de clase real y fuerte para contener ese vaciamiento, y que no beneficie a las organizaciones Patronales. La cultura del Modelo Sindical está arraigada en el imaginario social de una forma tan profunda que no necesitan obligar al cumplimiento de dicha ley, salvo raras excepciones. Tenemos el centralismo y la verticalidad tan incorporadas en nuestra vida cotidiana que no nos imaginamos otra forma de organización. La primera reacción ante cualquier problema es acudir a una autoridad y no a nuestros compañeros de trabajo; y si dicha autoridad (sea el Delegado, el secretario gremial, el Ministerio de Trabajo, etc) se opone al reclamo tendemos a obedecerle y a quedarnos impotentes ante la pasividad del sindicato. Por otro lado no es solo la cultura general el problema sino que tampoco existe una Organización de clase suficientemente fuerte en lo numérico, ni contundente en lo ideológico, como para enfrentar las consecuencias de la derogación de dicha ley, ya que hay ciertos beneficios que circunstancialmente estamos obligados a aceptar por la desequilibrada relación de fuerzas. No lo decimos con alegría, sino todo lo contrario: Que sea la aplicación de una ley la que nos de un cierto paraguas legal para que algún delegado de base no sea despedido y no la fuerza colectiva no es un triunfo, sino el ultimo recurso de acuerdo a la relación de fuerzas en la lucha de clases.
Por esto es que una de nuestras tareas principales como activistas gremiales es combatir la cultura del Modelo Sindical Argentino antes que la legislación laboral en si misma, ya sea creando nuevas Organizaciones gremiales o participando dentro de los Sindicatos existentes con los compañeros y compañeras de trabajo. En la medida que vayamos modificando esa cultura es que vamos a ir creando nuevas formas de organización que eventualmente van a hacer obsoleta la Ley de Asociaciones Sindicales para los trabajadores y trabajadoras. Ahí es cuando el gobierno junto a las burocracias sindicales van a obligar a aplicarla contra la voluntad de las nuevas Organizaciones obreras, generando un punto de quiebre.
A ese punto tenemos que llegar.
Ejemplos sobran de conflictos gremiales donde los trabajadores llegaron a acuerdos más elevados que lo resuelto por la paritaria del Sindicato; o donde las asambleas en los lugares de trabajo demostraron suficiente fuerza como para oponerse a la decisión del sindicato, el gobierno y la patronal, desoyendo por completo las obligaciones legales; o donde los delegados de base se mantienen firmes junto a los compañeros de trabajo oponiéndose a la directiva sindical. También hay casos de mayor envergadura como la creación de sindicatos completamente nuevos que sin ningún amparo legal, y por la sola fuerza colectiva de los trabajadores pueden mantener, no solo un conflicto y firmar a la par del sindicato reconocido oficialmente, sino también mantener una Organización cotidiana con vida propia que hace completamente inútil la ley mencionada.
La lucha que sostenemos para cambiar la cultura del Modelo Sindical Argentino está orientada a combatir su centralismo con nuestro federalismo y todo lo que conlleva. Oponemos su verticalismo, a nuestra horizontalidad; oponemos el corporativismo y confrontación entre sindicatos, con nuestra solidaridad entre sindicatos; oponemos la toma de decisiones de un Consejo Directivo, con la toma de decisiones en asambleas; modificamos el rol del delegado, donde el suyo es un burócrata comunicador del sindicato que no tiene relación con las bases y que quiere asegurar su presente individual, contra el nuestro, que es un comunicador de los trabajadores en base a lo resuelto en asambleas, rotativo en cualquier momento y sin capacidad de decisión propia en los conflictos colectivos.
Lo “nuevo” del “viejo” federalismo
Para combatir esta cultura paternalista y pasiva de esperar soluciones del Estado o de las burocracias sindicales, queremos recuperar el concepto de federalismo, embarrado y oculto hace años. Por mencionar un caso emblemático, la CGT es una confederación, y aunque si bien guardan ciertos rasgos de federalismo, su esencia es la de mantener una organización centralizadora y vertical, donde la ultima palabra siempre está en las cúpulas. El concepto que nosotros rescatamos del federalismo, es el que dio vida a nuestra Organización, la Federación Obrera Regional Argentina, donde echa por tierra todos los valores autoritarios y egoístas de este sistema, representados por la C.G.T. y que para estos tiempos, es tan viejo que resulta nuevo para las generaciones obreras actuales.
El federalismo tiene el potencial de englobar un cambio cultural integral, que no solo responde a uno o dos aspectos de la vida sindical del país, sino que lo puede modificar por completo. Cuando hablamos de federación, hablamos de desintegrar el principio de autoridad y cambiarlo por los principios de igualdad y libertad. Hablamos de pactos solidarios entre iguales, en lugar de leyes prohibitivas impuestas desde las cúpulas hacia las mayorías. Hablamos de recuperar la acción directa, entendida como la acción del colectivo sin intermediarios, tratando de que el Estado y sus instituciones no tengan intervención en nuestras decisiones. Hablamos de que las decisiones colectivas se toman en asambleas donde los trabajadores son iguales y nadie tiene mayor Poder de decisión que otro, más allá de las diferencias ideológicas, étnicas, sexuales, etc. Lo decidido en cada asamblea es defendido por uno o más delegados ante quien sea. Claramente esto trae nuevos problemas, como por ejemplo, cuando se quiere estructurar una Organización gremial que vaya más allá de un turno, un sector, o un lugar de trabajo. Ahí es donde el federalismo continúa desintegrando el principio de autoridad recopilando las distintas decisiones de los distintos colectivos que intervienen, ya sean fabricas del mismo gremio; fabricas, talleres y comercios de una misma localidad, o distintas asambleas de varias provincias. El grupo que recopila esa información no toma decisiones por su cuenta sino que respeta lo acordado por la mayoría, en oposición completa a lo que ocurre y a lo que estamos acostumbrados, donde un Consejo Directivo decide por su cuenta ninguneando u oponiéndose a lo decidido por los trabajadores y trabajadoras.
Cuando hablamos de federalismo también hablamos de libertad y autonomía. Como ocurre en los casos donde no hay consenso, se decide por mayoría, y ocurre generalmente que la minoría queda disconforme con lo resuelto. En ese caso el sistema federal, basado en la libertad y la solidaridad, no puede obligar a que las organizaciones disconformes motoricen lo acordado pero si requiere que no intenten boicotearla ni obstaculizarla, aunque nada impide que insistan internamente con otras propuestas. Esto aplica también para lo decidido en las asambleas ya que si se decide ir a la huelga alguien puede estar en contra pero no puede boicotearla yendo a trabajar. Dentro de los acuerdos generales tomados cada Organización puede desenvolverse como mejor le parezca.
Por esto es que en un sistema federal no existen los dirigentes sino compañeros y compañeras con funciones administrativas que nunca pueden anular o sobrepasar lo decidido en las asambleas. Por esto también es que en la organización federal no hablamos de una pirámide con bases y cúpulas, sino una linea horizontal donde el Secretario General tiene la misma capacidad de decisión y su voz vale tanto como que la de cualquier trabajadora.
La forma de Organización federal requiere compromiso, voluntad, solidaridad y sinceridad, y sabemos muy bien que proponemos un cambio cultural titánico ya que no estamos acostumbrados a ayudarnos, sino a buscar el mayor beneficio individual desde lo individual y la mayor cantidad de ventajas con el menor esfuerzo posible.
Por todo esto es que creemos que la única manera real de que la clase obrera tenga una fuerza diferencial efectiva contra los avances del Estado y el Capitalismo es seguir creando nuestras propias organizaciones obreras horizontales y federarlas entre si, y seguir construyendo Organización dentro de los lugares de trabajo generando lazos solidarios entre los trabajadores y trabajadoras.
Solo mediante la acción directa colectiva y solidaria es que los trabajadores y trabajadoras vamos a tener la posibilidad de cambiar el rumbo de esta Sociedad, que solo nos ofrece miseria y opresión.
Trabajador, trabajadora:
¡Si el problema es colectivo, la solución no puede ser individual!
¡Construyamos Organizaciones y fortalezcamos la Federación Obrera Regional Argentina!
Harry

post Tejiendo nuestra emancipación

sábado, 12 de mayo de 2018

Compañerxs: Compartimos este articulo publicado en “Organización Obrera” de la compañera Sol sobre la lucha de género desde una perspectiva de clase y emancipativa.

Si quieren descargar la edición completa del periódico pueden hacerlo a través de este link:

https://mega.nz/#!dJwjhACY!0PnPHBwQRiMs3x-yK-optCxi8Y5dwuaIMH890lSPSLc

“Pero no os deis por vencidas, hermanitas. Haced de vuestras lágrimas un buril, de vuestros clamores una piqueta, de vuestros sollozos una proclama y lanzaos en la lid de vuestras reivindicaciones emancipatorias. Poned vuestras protestas bajo las alas de la anarquía y marchad a conquistar la vida que os pertenece, que es vuestra, porque la habeis soñado bella, poética, amorosa.”
Hermanitas”, Mis proclamas, 1924. Juana Rouco Buela
Estadísticamente, en la región Argentina se registra una brecha salarial existente entre hombres y mujeres del 27%. Ésta diferencia prevalece a pesar de la presencia del art.14 bis de la Constitución Nacional sancionada hace mas de 60 años y que manifiesta que por el mismo trabajo debe recibirse el mismo sueldo. Es decir que a pesar de su existencia un hombre está recibiendo un sueldo mayor solo por su condición de género asignada1.
Estas diferencias salariales, manipuladas durante años por la patronal, marcan ya la cancha para nuestra realidad económica y social ¿Qué quiere decir esto? Simplemente que al poseer un sueldo menor tenemos menor acceso a ingresos propios, generando el empobrecimiento de nuestros bolsillos y por lo tanto una dependencia económica de terceros. Esta disparidad económica se hace mucho más difícil de combatir cuando ponemos en discusión la violencia sufrida por nuestra condición de mujeres. Con esto no solo nos referimos a la violencia en nuestras casas, también debemos soportar el acoso laboral -incluso el callejero- por parte de las autoridades laborales, y como si fuera poco, de nuestros mismos compañeros de trabajo, quienes creen ser dueños de este microespacio de poder y no dudan en usarlo en pos de afirmar su masculinidad.
¿Y cómo enfrentamos estas situaciones desiguales? ¿Cómo nos pensamos como trabajadoras para emanciparnos? ¿Cómo creemos que debemos atravesar esta realidad? Primero que nada debemos identificar nuestra desigualdad económica. Esta misma marca nuestra realidad social y solo combatiéndola como eje principal podremos avanzar hacia un verdadero cambio social. Sabemos bien que a mayor precarización económica mayor precarización de nuestras vidas, por lo que creemos que esta es la columna vertebral de nuestra lucha.
Defensores del capitalismo pondrán su acento en el ascenso laboral como práctica igualitaria. Basta con investigar y buscar datos en páginas web, como la de la tercerizadora “Adecco”2 o el periódico conservador “La Nación”3, que revelan estadísticas en consonancia con la escala jerárquica de mujeres en los ambientes de trabajo por su “naturaleza dócil y laboriosa” . Estos datos responden a la falsa idea de que a mayor puesto laboral, mayor igualdad de género, y por lo tanto mayor reivindicación en la lucha feminista; discursos disfrazados de hechos políticamente correctos y feminismos liberales donde lo único que importa es la libre elección o salvación individual por encima de las construcciones colectivas. Estas ideas no son más que una pantalla que a fin de cuentas defienden la misma explotación capitalista. Nosotras, defensoras de nuestra clase, sabemos que estos conceptos son falsos a la hora hablar de igualdad. Estamos completamente lejanas a defender estas prácticas jerárquicas. Ascender en el trabajo no nos emancipará de ninguna manera, solo nos someterá a la perpetuación de este sistema tan injusto que queremos combatir.
Pensar en igualdad de derechos para la clase explotadora se traduce a igualdad en explotación. Por eso nosotras alzamos la voz: ¡NO! No queremos la misma explotación que los varones, no queremos ocupar cargos jerárquicos para ser patronas y tampoco queremos reproducir este sistema desigual.
Y si no hablan de aspiraciones clasemedieras de ascenso social buscan sacar provecho de cualquier situación que perpetúe su status quo. Por ejemplo, a finales de los 90 y principios del 2000 aprovechando la falta de trabajo y el hambre latente que se vivía, decidieron ingresar a muchas mujeres al mercado laboral público como mano de obra barata y flexibilizada. Lejos de pensar que esto fue un pie para la emancipación solo dificultó sus realidades ya que los sueldos eran de hambre y la falta de oportunidades enormes. Como si fuera poco, por esos años se vive un aumento del crecimiento en la violencia doméstica. Los hombres víctimas y perpetuadores del mandato de masculinidad no podían soportar la falta de trabajo y menos ser relegados al hogar mientras sus compañeras traían el pan a la casa. Sin su rol de proveedores decidían que la violencia hacia sus compañeras calmaría su frustración4.
Estos elementos mencionados nos hacen replantearnos la emancipación. Bien, es lo que pretendemos estos cortos párrafos. Compañeras, compañeres, compañeros, necesitamos desarrollar la conciencia de clase y género entendiendo la lucha obrera feminista como una parte importante en la pelea sindical e integrando ambas posturas en un todo indivisible. La igualdad y la emancipación deben darse por la práctica horizontal. Como vimos, la imposición por parte de las leyes no ha contribuido a la misma. No podemos quedarnos en la simpleza de la legalidad, debemos trabajar más allá de ella. Creemos firmemente que los vínculos fraternos, sororos y horizontales son las herramientas para combatir estas disparidades sociales.
Abogamos a una sociedad más justa y solidaria de la mano de nuestros compañeros de clase. Quiénes además de pelear por las luchas económicas necesitan con urgencia cuestionar sus privilegios para construir con nosotras la sociedad que tanto buscamos. Sin estos cuestionamientos estaremos reproduciendo patrones autoritarios que se alejan de nuestro fin emancipatorio y caeremos otra vez en un círculo vicioso de nunca acabar. Por eso es preciso tejer, enlazar y reconstruir la sociedad igualitaria que tanto ansiamos y necesitamos. Por el ayer y por un mejor mañana nuestros pasos seguirán avanzando con entusiasmo y firmeza ¡El camino recién empieza! ¡Ni un paso atrás!
Sol
1Este concepto contempla el bienestar material de las personas, ubicando las circunstancias concretas en que se desenvuelve dentro de su medio social, y que tienen que ver con los roles, responsabilidades, espacios y funciones que la sociedad le asigna.

post Organización Obrera Nº 74

viernes, 4 de mayo de 2018

Compartimos el link para descargar el último número de la prensa de la Federación Obrera Regional Argentina. El Organización Obrera Nº 74 de Mayo-Junio 2018:
https://mega.nz/…

Si querés el formato físico podes encontrarlo en alguna de nuestras actividades, en las mesas de difusión, en nuestras asambleas o contactándote con el Consejo Federal de la F.O.R.A. desde cualquier parte del país.

Se agradece la difusión.
¡Salud y organización!


post 1º de Mayo: Día internacional de lucha

viernes, 4 de mayo de 2018

[Contra la reforma laboral y la complicidad de la burocracia sindical]

Con la reforma laboral en marcha en el Congreso justo antes de estas fechas, el Estado sigue demostrando su papel de garante y defensor de los intereses patronales. La burocracia sindical en su conjunto, alineada dentro de la CGT oficial o no, sigue siendo cómplice y protagonista de este ataque directo del capitalismo a los derechos laborales. Los actos simbólicos de enfrentamiento, las amenazas de huelga y algún que otro paro aislado son en respuesta a la constante y cada vez mayor presión de las bases y de la organización obrera, que por el interés real de lucha de los dirigentes sindicales. No nos sorprende el accionar de la burocracia sindical. La CGT fue creada por el Estado y convertida en un actor fundamental para asegurar la paz social y la conciliación de clases. Lo que sí nos preocupa es la pasividad con la que la clase trabajadora aguanta estos atropellos una y otra vez. El presente nos demuestra que delegando, dependiendo de burócratas sindicales y de líderes parasitarios se está entregando a la clase trabajadora a una pasividad que nos sumerge día a día en la miseria y en la precariedad. Tenemos inculcada la indefensión aprendida, donde nos crearon la convicción de que cualquier esfuerzo puesto en defendernos es inútil ya que las estructuras de Poder nos van a vencer irremediablemente. Eso es falso. Podemos resistir y podemos vencer estos ataques. Lo que falta es organización, voluntad y solidaridad. Esas son nuestras armas de lucha.
Para enfrentar esta avanzada patronal, reflejada en una reforma laboral desastrosa para la clase obrera con la complicidad del Estado y los sindicatos entregadores, debemos fomentar la participación de lxs trabajadorxs en sus puestos de trabajo. Debemos impulsar la creación de organismos de trabajadorxs organizadxs en asambleas para la toma de decisiones y utilizar la acción directa para combatir y vencer a las políticas de ajuste y de saqueo de los distintos gobiernos de turno. Solo así será posible un cambio social de raíz. Nos quieren convencer que nuestros ideales son resabios de viejas épocas, que deberían estar en un museo y que no es necesaria la organización gremial, mientras que la patronal negocia con la burocracia sindical a espaldas de lxs trabajadorxs, conociendo muy bien el potencial que puede tener la clase obrera organizada contra el avance capitalista. Los tiempos que corren nos demuestran cada día más que los ideales de fraternidad, de solidaridad, el anhelo de un mundo mejor, sin explotadxs ni explotadores y sin dirigentes ni dirigidxs, tienen hoy más vitalidad que nunca.
¡Que este 1º de mayo nos sirva de puntapié para recuperar esperanzas, redoblar los esfuerzos y no dejarnos amedrentar por las condiciones de vida nefastas que nos imponen!.

¡VIVA EL 1º DE MAYO!
¡ABAJO LA REFORMA LABORAL Y PREVISIONAL!!
¡POR LA LIBRE ORGANIZACIÓN OBRERA
¡ASAMBLEAS PARA DECIDIR!
¡ACCIÓN DIRECTA PARA GANAR!

Sociedad de Resistencia Oficios Varios Capital
Adherida a la F.O.R.A.


post Organización Obrera Nº 72

jueves, 11 de enero de 2018

Compartimos el link para descargar el último número de la prensa de la Federación Obrera Regional Argentina. El Organización Obrera Nº 72 de Enero-Febrero 2018:

https://mega.nz/…

Si querés el formato físico buscalo en una de las mesas de difusión, en nuestras asambleas o contactándote con el Consejo Federal de la FORA desde cualquier parte del país.

Se agradece la difusión.
¡Salud y organización!


post Organizacion Obrera N`65

martes, 22 de noviembre de 2016

Compañeros y compañeras:
Compartimos el link para que puedan descargar el nuevo número del periódico de la Federación Obrera Regional Argentina.
Agradecemos la difusión.

https://mega.nz/#!QVg0yCJA!4N_HOk5_CGmeRD9r-7dN1kalK-8jEbo8yx71a7qUxjU

 

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¡Salud!


post Organización Obrera N63

domingo, 10 de julio de 2016

Compañeros y compañeras:

Compartimos con uds. un nuevo número del periódico de la F.O.R.A.

Lo pueden descargar por este link:

https://mega.nz/#!P8YXxZRB!qc5K4pvNde_lckJIn6l5unlPA7AeUicDM8kIbtysJ7I

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Se agradece la difusión

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post Nuevo “Organización Obrera”

viernes, 29 de abril de 2016

Compañeros y compañeras:

Compartimos el link para que puedan descargar el nuevo número del “Organización Obrera”, periódico de la Federación Obrera Regional Argentina, correspondiente a los meses de Mayo y Junio

https://mega.nz/#!UEwXhYaL!ilCD8GfgeBYw7Bu-lDCeIk5dRqTI2IqYImT8zzMIAcI

¡Salud y emancipación!

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post Organizacion Obrera Nº61

domingo, 27 de marzo de 2016

Compañeros y compañeras:

Compartimos y les dejamos el link para que puedan descargar el nuevo número del periódico de la Federación Obrera Regional Argentina.
¡Salud!

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post Organización Obrera Mayo-Junio

domingo, 24 de mayo de 2015

Con mucho agrado compartimos con uds, el nuevo periódico de la Federación Obrera Regional Argentina de Mayo-Junio, con un nuevo formato, es decir, en formato tabloide.

Lo pueden descargar en la página de la FORA
http://www.fora-ait.com.ar

o con este link:

http://www.fora-ait.com.ar/includes/download.php?file=OO_2015_56.pdf&download=noresume

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Salud y emancipación social


post Nuevo “Organización Obrera”

jueves, 27 de noviembre de 2014

Compañeros/as:

Compartimos con ustedes un nuevo número de nuestra prensa “Organización Obrera”.
Se agradece la lectura y difusión.

Se puede descargar de la página de la Federación Obrera: http://fora-ait.com.ar/blog/

o de nuestro facebook: https://www.facebook.com/oficiosvarioscapital

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post NUEVO NÚMERO DEL “ORGANIZACIÓN OBRERA”

martes, 24 de junio de 2014

Compartimos un nuevo numero del Organización Obrera
periódico de la Federación Obrera Regional Argentina.

http://fora-ait.com.ar/includes/download.php?file=OO_2014_52.pdf&download=noresume

“La F.O.R.A. tiene
herramientas para edificar
un nuevo gremialismo y en
esa tarea estamos sus
activistas y militantes y
sólo con el movimiento
obrero que habita en los
puestos de trabajo está
nuestro compromiso activo”.

FORA 1


post Ya salio el “Organización Obrera” N°50

lunes, 17 de febrero de 2014

Ya salio el Organización Obrera N°50, de Febrero Marzo.

Órgano difusor de la Federacion Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.)

http://www.fora-ait.com.ar/blog/

También pueden adquirirlo impreso en nuestro local en el barrio de la Boca, o combinar para que se lo entreguemos en mano

¡¡Salud y revolución social!!

 

 

Descargar acá


post Organizacion Obrera Nº49

sábado, 7 de diciembre de 2013

Compañeros y compañeras: Ya salio el periodico “Organización Obrera” Nº49, de Diciembre-Enero.. Lo pueden descargar en el link al pie de la publicacion.

Agradecemos la difusion del organo difusor de la Federacion Obrera Regional Argentina (F.O.R.A.).

Salud

 

Organizacion Obrera Nº49


post Organización Obrera Nº48

jueves, 3 de octubre de 2013

Compañeros y compañeras: Compartimos un nuevo numero del periodico de la Federacion Obrera Regional Argentina

Salud!

http://fora-ait.com.ar/includes/download.php?file=OO_2013_09.pdf&download=noresume

 

 

 


post ¡Organización Obrera Nº 47!

miércoles, 24 de julio de 2013

Compañeros/as ya esta impreso nuestra prensa el Organización Obrera N° 47, les dejamos el PDF para que lo vayan ojeando. Salud y Revolución Social!.

Link de descarga: http://fora-ait.com.ar/blog/

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post ¡¡¡Organización Obrera Nº 47!!!

miércoles, 17 de julio de 2013

O.O. 47

Compañeros/as ya esta impreso nuestra prensa el Organización Obrera N° 47, les dejamos el PDF para que lo vayan ojeando. Salud y Revolución Social!.

Link de descarga: http://fora-ait.com.ar/blog/

¿Por qué nos obligan a votar?

“Toda situación histórica es siempre opaca a los ojos del que la vive” cita de Eduardo Colombo, entrevistado a instancias del Encuentro Internacional Anarquista de St. Imier en, 2012.

A fines del año pasado el gobierno promulgó dos reformas legales que afectan la legislación electoral incluyendo modificaciones y actualizaciones directamente relacionadas con la obligatoriedad del voto. Fue en la misma movida en la que se incluyó como opción la participación en los comicios de los menores entre 16 y 18 años. Básicamente lo que hicieron es incorporar un registro de infractores a la obligación de votar, actualizar las sanciones que ya existían y desplegar un sistema de fiscalización digno de una película distópica.

Este último punto es escalofriante. A partir de esa reforma, por ejemplo, los empleados públicos nacionales, provinciales y municipales están obligados a fiscalizar el cumplimiento efectivo de la obligación de votar (o el pago de la multa) de cualquier ciudadano que intente realizar un trámite ante ellos, durante el año siguiente de la elección. Un empleado público puede ser sancionado con una multa de $500.- si habilita un trámite para alguien que no votó. Además, si él mismo no votara, puede ser suspendido e incluso echado del laburo.

Por supuesto, una vez más, los sindicatos no hicieron nada. Permitieron que los trabajadores públicos lleven sobre sí una carga extra, y no cualquiera: es la de convertirse en buchones, en una especie de policías electorales obligados a sancionar a cualquier persona por no haber votado. Además, se ven particularmente apremiados en su trabajo respecto de la obligatoriedad del voto, que nada tiene que ver con la tarea que desempeñan. Esto es como si pudieran echarte del laburo por no pagar el impuesto municipal.

La inacción de los sindicatos tiene una razón de ser: ellos funcionan dentro del sistema de representación. Un dirigente sindical no se diferencia en nada de un funcionario político del Estado. En nombre de los trabajadores que estamos obligados por ley a aceptar su representación y que estamos obligados a pagarle su riqueza a través del descuento sindical, ellos negocian con la patronal y el Estado lo que conviene a sus propios intereses, al uso clásico de cualquier corporación. En realidad, ellos representan al patrón ante nosotros, representan al Estado, y en general lo hacen con una lealtad pocas veces vista.

Pero el punto que más llama la atención es que a esta altura el poder político se esfuerce en refrendar con reformas legislativas la obligatoriedad del voto. Hasta ahora, la obligatoriedad se había convertido en una figura legal en desuso. Nadie tuvo problemas por no votar. De hecho, es posible que nadie los tenga: habrá que ver si ponen en práctica o no las reformas que realizaron. Si nos fijamos, la abstención electoral nunca fue un problema para constituir un gobierno: el gobierno de Néstor Kirchner tuvo menos aval electoral que el de Illia, que pasó a la historia como el gobierno menos votado de Argentina desde la ley Sáenz Peña. El 45% de votos que recibió la presidenta actual, no llega a ser un 25% de la población, pero se repite una y mil veces que la votó la mitad de la población. Esto significa que no importa cuánta gente vote, lo que importa es que se despliegue el ritual de la elección como mecanismo legitimador del poder gubernamental. Es un ritual, una escena ficcionada que, increíblemente, todavía funciona.
Lo que se pone en juego aquí es precisamente eso: la legitimación. El sistema electoral no sirve para expresar la voluntad popular, como quizás creyeron en el siglo XVIII. Esa voluntad aparece cuando el pueblo toma decisiones, no cuando las delega en funcionarios. Que alguien, estando obligado por ley, ponga un voto en una urna para elegir qué candidato habrá de gobernar el próximo período, no es una decisión, como no lo es pagar el impuesto a las ganancias cuando uno tiene la suerte de tener un salario que pase el borde del mínimo de supervivencia. ¿A quién se le ocurriría decir que es mi decisión que el sindicato, al que no me afilié jamás, me descuente un porcentaje de mi salario? Esas son obligaciones que las hacemos por miedo a la represalia, o sencillamente porque no las podemos evitar, pero nunca por propia decisión. De modo que la obligatoriedad del voto no tendría sentido si no fuera porque cumple otra función, más sutil, más sofisticada, pero definitivamente más real.

Cuando Sáenz Peña, en 1912, promulgó la ley que se recuerda con su nombre, y que consagró el voto obligatorio en Argentina, dijo en su discurso: “Quiera mi país escuchar la palabra y el consejo de su primer mandatario , quiera el pueblo votar”. Esta expresión, que quizás ha querido ser más poética que literal, dice en realidad cuál es el sentido verdadero de la obligatoriedad: que el pueblo quiera votar. ¿Qué significa esto? ¿Por qué es necesario que el pueblo quiera votar?

No hay gobierno que pueda gobernar abiertamente en contra de la voluntad del pueblo. Un gobierno puede reprimir o fusilar a la disidencia, pero para gobernarlo necesita que haya algo de legitimación, un mínimo aunque sea, que le permita realizar sus funciones. El gobierno necesita al pueblo sencillamente porque vive de él. Por más que la votación, como vimos, no sirve para expresar la voluntad del pueblo, somos muy pocos los que cuestionamos la legitimidad del gobierno de una presidenta que sacó el 45% de los votos. El acto electoral, por más que sea una mentira, una escena vaciada completamente de cualquier contenido, sirve para legitimar un gobierno. Eso siempre y cuando el pueblo crea en las elecciones. Si el pueblo se organiza por fuera de la dinámica electoral, si el pueblo comienza a pensar que los representantes no sirven para tomar sus propias decisiones, la fantasía de las elecciones desaparece, y con ella la legitimidad de cualquier gobierno.

Eso es, precisamente, lo que ocurría a principios del siglo XX, cuando gran parte de la población se organizaba en su trabajo con los compañeros, tomaba decisiones en asamblea y afirmaba que era necesario cambiar el sistema económico, político y social. Y eso es lo que ellos advierten que está pasando desde hace unos quince años, más o menos, aunque estemos muy lejos todavía de afirmar que existe algo parecido a la organización popular.

La ley Sáenz Peña tuvo una única función: incluir al pueblo en la ficción electoral para venderles la ilusión de que a través de la representación política algo de sus vidas cambiaría. La primera presidencia obtenida por vigencia de la ley Sáenz Peña fue la de Yrigoyen, que fue el gobierno que fusiló a los trabajadores de la semana de enero de 1919 y a los de la rebelión patagónica del 20. La promesa electoral, desde el mismísimo primer instante, demostró ser una mentira, y lo hizo con sangre en las manos.
De modo que lo que se persigue con la obligatoriedad es que el pueblo, alienado por el trabajo y el consumo, urgido por la necesidad, amenazado por la ley, quiera votar. Que el pueblo acepte la validez de un gobierno porque lo consagró un acto electoral. Que habiendo sido obligado a votar, se haga responsable del voto. ¿No es esto increíblemente perverso? Es como tomar al torturado por culpable de la tortura, como tomar al robado por culpable del robo. Se nos obliga a votar y luego se nos dice: son las reglas del juego y deben hacerse cargo.

Proudhon había dicho, con lucidez meridiana, que la propiedad es el robo. Hoy tenemos que decir, en términos políticos, que la representación es la traición. Si, además, la representación es obligatoria para el representado, no podemos deducir otra cosa que el hecho fehaciente de que estamos siendo usados como excusa de nuestro propio escarnio.

Como si no fuera suficiente la obligatoriedad del voto en las elecciones generales, se agrega la obligatoriedad de votar en las preliminares. Esto significa que estamos obligados por ley a formar parte de un partido político, aunque no nos afiliemos. Estamos obligados a decidir cuáles son los candidatos que irán por un partido u otro a las elecciones. Antes, si uno creía que en la política partidaria y quería participar en la selección de candidatos, se afiliaba a un partido y militaba en él. Normalmente se frustraba ante la evidencia de que las estructuras partidarias están viciadas de un verticalismo que anula cualquier construcción colectiva, y así fue que poco a poco se fueron quedando sin militantes y fueron ganándose la enemistad popular. Ahora, como casi no tienen militancia que no sea rentada, como no tienen ninguna clase de vida interna que no pase por decisiones de pasillo, nos obligan a todos a participar de una estructura política con la que no comulgamos, con la que muchos disentimos, y en la que no participamos porque no queremos participar.

En Argentina está prohibido activar políticamente por fuera de los partidos y activar sindicalmente por fuera de los sindicatos. En nombre de la democracia, está prohibido no ser demócrata. En Argentina, no aceptar la coerción de los traidores puede significar que nos echen del laburo, que nos cobren una multa o que nos metan en cana. Ahora van a armar listados con las personas que no voten para poder perseguirlos más fácilmente. Y, lo que es aún más perverso, dicen que lo hacen para garantizarnos un derecho. El artículo 37 de la constitución, que establece la obligatoriedad del voto, dice que lo hace para garantizar nuestros derechos políticos. Dice textualmente: “Esta Constitución garantiza el pleno ejercicio de los derechos políticos, con arreglo al principio de la soberanía popular y de las leyes que se dicten en consecuencia. El sufragio es universal, igual, secreto y obligatorio”. ¿Cómo se entiende? Tenemos derecho a decidir, entonces nos obligan a elegir. Decidir es una cosa, elegir es otra. Yo no decido cuando tengo un par de opciones, puesto que solamente puedo atarme a esas opciones. Si yo, en mi derecho de decidir políticamente, decido no ser representado, soy castigado por ley. Si soy empleado público, me suspenden o me echan. Si soy pobre, pago con la imposibilidad de tramitar algún mísero subsidio, o con una multa que se me hace impagable, o con la prisión.

Una vez más, las leyes están hechas para controlar al pueblo. Se ve claramente que una multa de $500.- es joda para un diputado o para un empresario, y es muchísimo para nosotros. Con eso bastaría. No voto, pago la multa, y sigo viaje. ¿Quién es el que está obligado a votar?

El poder advierte que desde los años 80 la participación electoral está en decadencia. Ellos saben que el pueblo, muy poquito a poco, sin que apenas se note, empieza a organizarse a su modo, sin dirigentes, “sin partidos ni sindicatos”, como se estableció en las asambleas de 2002. Poco a poco, sin que nosotros mismos nos demos cuenta, comenzamos a pensar por fuera de la representación, más allá de los discursos legitimantes de los funcionarios del Estado, comenzamos despacito a darnos cuenta que cuando hablan en tu nombre te cagan, que la representación es la traición, que los funcionarios, sean ministros, diputados, presidentes o secretarios, están ahí para controlarnos, para mantenernos quietos, trabajando sin chistar. Ellos mismos nos están avisando que nosotros, sin saberlo siquiera, estamos empezando muy despacio a cambiar las cosas.

El gobierno se anticipa. Se da cuenta y juega sus cartas. Quiere instalar en la población el hábito del voto, quiere que en la mesa discutamos acerca de cuál será el próximo presidente, y no acerca de cómo nos organizamos para dar la pelea en el taller, en el aula, en la administración, en el hospital, en el comercio, en fin, ahí donde ponemos el cuerpo todos los días para darles de comer a ellos. El gobierno se anticipa porque la ve venir. El desafío es que seamos nosotros los que la veamos venir porque somos nosotros los que la estamos trayendo. Organizarnos por fuera de la representación política y sindical es la forma en la que realmente podremos cambiar algo. Ellos lo saben y nosotros también.

por: H